¿Cómo es que comer menos te ayuda más?

Hoy vamos a hablar de la cuarta pauta para una alimentación viva y básicamente es

La ley del Consumo Controlado

¿En qué consiste? Es básicamente, comer menos. Sí, es difícil para ti que te diga esto en virtud de que los latinos (o mejor, los iberoamericanos porque también incluyo a España) de cierta manera estamos enseñados a que las comidas deben ser abundantes, sin saber que eso puede sobrecargar nuestro sistema digestivo. Por eso es que muchas veces, después de que tomamos lo que es el almuerzo (o lonche como lo llaman en México) uno se siente pesado, ya que el cuerpo tiene que hacer más trabajo para poder digerir la comida que le estamos dando. Por eso, hubo un experimento muy famoso realizado por el doctor Clive McCay

en la Universidad de Cornell, en el que se tomaron ratas del laboratorio y se les redujo las dietas a la mitad. Todavía es más interesante el experimento que realizó el doctor Edward J Massaro

de la Universidad de Texas, que utilizó tres grupos de ratones:

a los del primer grupo se le dejó comer tanto como ellos quisieran

a un segundo grupo se le redujo la ración en un 60%

y en cuanto a los del tercer grupo comieron cuanto quisieron pero reduciéndose a la mitad la proporción de proteínas

Lo que pasó después de 810 días fue que solamente quedaban con vida 13 ratones del primer grupo, del segundo (al que se le redujo la ración) el 97% sobrevivió y el tercero (que comió en cuanto quiso pero se le rebajaron la mitad de las proteínas) aún vivía el 50%. Dime algo: ¿Qué encierra de mensaje para nosotros? En su momento, la conclusión del doctor Roy Walford, prestigioso investigador de la Universidad de California (en Los Angeles) es esta:

«hasta la fecha la subnutrición es el único método conocido para retrasar con gran probabilidad, el proceso de envejecimiento y prolongar la longevidad de los animales de sangre caliente. Estos estudios, indudablemente son aplicables al ser humano ya que se ha confirmado en todas las especies estudiadas hasta la fecha»

Es importante que tengas presente que comer menos, más que un asunto alimenticio, es un asunto cultural (me pongo como ejemplo: yo solo era capaz de comerme un pollo asado con sus papas y no subía gran, cosa de pez pero sí me sentía aletargado, abotargado, sin ganas de hacer nada) y cuando descubrí lo que es la alimentación saludable de la cual te he estado hablando (la Combinación de los Alimentos del doctor Herbert Shelton) de la cual nadie habla y también cuando conocí lo que es la dieta cetogénica, empecé a darme cuenta de que las porciones pequeñas, si bien le dan a uno un impulso de hambre al principio, permiten que uno esté más activo. Por ejemplo, para mis coachees en cuanto a pérdida de grasa (porque una cosa es perder peso y otra muy diferente es perder grasa, son dos cosas bastante opuestas. Tú puedes perder peso, pero es peso en agua o peso en músculo) les digo que su prioridad es quemar la grasa que les sobra y no perder agua o músculo. La pérdida de peso en grasa es la que garantizará que estemos a nivel linfático y a nivel circulatorio más sanos ya que no habrá depósitos de grasa en nuestro organismo y también permitirá que seamos más atractivos al sexo opuesto, ya que tendremos una figura acorde a cómo nos gusta que nos vean. Igualmente, lo que es el consumo reducido de comidas se ha manejado mucho en el ambiente fitness, pero se descubrió que esto era un mito: el cuerpo solamente puede utilizar una limitada cantidad de nutrientes en un lapso determinado de tiempo. Se abusa del término «catabolizar» porque la gente cree que si no come cada determinado tiempo, entonces va a perder masa muscular. Más que todo, los que compiten en eventos fitness (o los fisicoculturistas, aunque los esteroides ahí tienen un papel capital, en eso debo ser totalmente honesto contigo).

Estos trabajos demostraron que el deterioro fisiológico, incluyendo el deterioro normal del sistema inmunológico, se retrasaba considerablemente gracias a la restricción de la ración alimentaria. Por lo tanto, el mensaje es claro y sencillo:

…come menos y vivirás más…

así como a ti, a mí me gusta comer (con los gimnasios cerrados y con la pereza crónica que me da ejercitarme en casa, lo admito) hay que cuidar entonces la alimentación, comer cosas vivas, comer cosas fractales: brócolis, lechugas, coliflores…

Todos los alimentos que el buen Creador nos da para tener una alimentación viva porque estamos comiendo «paquetes de luz». Entonces la sugerencia que te hago, es que aprendas a educar tu cuerpo a comer raciones más pequeñas y cuando sientas hambre haces algo que en Programación Neurolingüística conocemos como

«reencuadre de contexto»

En vez de pensar «sigo con hambre» puedes pensar «mi estómago está trabajando full y esa es la energía que está sacando de mi cuerpo» o también puedes pensar «este es mi cuerpo quemando la grasa que me hace ver mal, o que me hace sentir mal o que me hace bien» porque no son excluyentes. Confío en que este artículo te sirva para entender por qué debes comer menos, no solo por tu salud, sino también por tu economía.

¡No puedes copiar nada de acá!