La Dieta Cetogénica: cómo es que comer grasa te adelgaza… Parte 3

Hola que tal, continuando con el tema, ahora te presentaré un hábito que, aplicado estratégicamente, puede potenciar, no tanto la pérdida de peso (que sí sucede) sino la pérdida de grasa, que, en última instancia, es lo que deseamos, independientemente del aspecto estético.

Este hábito, que a muchos les puede dar temor por información sesgada y sin fundamentos, es:

EL AYUNO

Verás, tres de los seres humanos más influyentes en la historia del mundo estuvieron de acuerdo en una cosa: en que ésta es la solución curativa natural más poderosa que haya existido. Una que ha sido utilizada por todas las culturas en todo el mundo, siendo prácticamente olvidada hoy día. Y seguramente te estarás preguntando:

¿Qué es el ayuno, exactamente?

Me imagino que estás frunciendo el ceño con esa pregunta, pensando que el ayuno consiste en matar de hambre a la gente. No, esa no es la solución, porque el ayuno no es lo mismo que la inanición.

El ayuno es la abstinencia voluntaria y controlada de los alimentos por diferentes motivos. Puedes hacerlo por razones espirituales (que son las más antiguas), puedes hacerlo por razones de salud, puedes hacerlo como protesta política (como las que «hacía» el farsante agente del MI6, Gandhi) o por cualquier motivo. Todavía se llama ayuno. No es lo mismo que la inanición. De hecho, si miras atrás a lo largo de toda la historia humana registrada, la gente siempre ha ayunado. Podemos empezar con Hipócrates

quien es considerado el padre de la medicina moderna y creador del juramento hipocrático, que es la base de la profesión de sanar. Su frase famosa

«Nuestra comida debe ser nuestra medicina, nuestra medicina debe ser nuestra comida»

debería ser un referente para cuando nos sentimos mal por alguna cosa, porque, en esencia, comer cuando estas enfermo es alimentar tu enfermedad. Él está hablando de esta idea de que tenemos un instinto de ayuno, que esto es algo que instintivamente hacemos. Piensa en cuando te enfermas: cuando tienes un resfriado, cuando tienes gripe, lo que sea. Lo último que piensas es en comer un gran buffet. Es algo que naturalmente viene a nosotros, nuestros cuerpos están diseñados para ayunar y para almacenar alimentos en tiempos de disponibilidad y así poder liberarlos en tiempos de escasez. Y eso es lo que nos sale naturalmente y no somos sólo nosotros, todos los animales tienen esta misma habilidad. Así que no es algo antinatural, no es algo que estamos tratando de forzar en nuestros cuerpos. Esto es algo natural y bueno. Otras personas a las que les gustaba el ayuno incluyen al masón grado 33 y esclavista Benjamin Franklin

quien fue reconocido como uno de los hombres más inteligentes que haya existido (era un polímata consagrado). Lo que dijo fue muy sabio, por cierto: los mejores medicamentos de todos son descansar y ayunar.

¡Qué profundo planteamiento!

Piénsalo por un segundo. El descanso, que es la liberación del estrés, relajación y el ayuno, que está diseñado para limpiar el sistema, y solía ser llamado limpieza o purificación. Bueno, esas son las dos mejores medicinas. No las pastillas, ni la cirugía. Descansar y ayunar. Gandhi también decía que un verdadero ayuno limpia el cuerpo, la mente y el alma. Así que si nos fijamos en la fe cristiana, puedes ver que hay muchos, muchos períodos prescritos de ayuno a lo largo del tiempo. Sí, habrá tiempos en los que vas a festejar o en los que vas a celebrar, y esos se equilibran con estos otros periodos en los que estás ayunando, que son para limpiar el cuerpo y el alma. Los monjes budistas también hacen lo mismo, pero lo hacen a diario.

Comúnmente ayunan desde el mediodía hasta el amanecer del día siguiente. Así que todos los días hay un período de ayuno muy prolongado. Además de eso, también tienen períodos durante el año en los que solo harán un ayuno con agua y eso les ayudará a limpiarse por el año. La fe musulmana tiene también grandes creyentes del ayuno. Por ejemplo, el profeta Mohammed decía que el ayuno nos lleva a la puerta de su palacio y sé que hay muchas personas que han escuchado del mes sagrado del Ramadán. Durante ese período, los musulmanes ayunan desde el amanecer hasta la puesta del sol todos los días durante un mes completo. Estas religiones no obligaban a sus creyentes a ayunar porque querían hacerles daño. De hecho, eso es algo que es profunda e intrínsecamente beneficioso y sabemos gracias a la ciencia que hay muchos beneficios. Beneficios para la pérdida de peso, beneficios para la sensibilidad a la insulina y diabetes tipo II, para enfermedades del corazón, para el cáncer, para la enfermedad hepática, y también para simplemente sentirse mejor, para ganar claridad mental. Hay tantos beneficios increíbles. Todos se preocupan siempre por el ayuno. Básicamente, ayunar permite al cuerpo utilizar la energía almacenada; por ejemplo, quemando el exceso de grasa corporal. Es muy importante saber que esto es normal y que los humanos hemos evolucionado para poder ayunar por períodos cortos (horas o días) sin sufrir efectos nocivos para la salud.  Verás, la grasa corporal es solo energía alimentaria almacenada. Si no comes, el cuerpo simplemente se «comerá» su propia grasa para obtener energía. La vida es cuestión de equilibrio. Lo bueno y lo malo; el yin y el yang. Lo mismo puede decirse de comer y ayunar. Ayunar no es más que la cara opuesta de comer. Si no estás comiendo, estás ayunando. Así es como funciona: al comer se ingiere más energía alimentaria de la que podemos usar de forma inmediata. Parte de esta energía ha de almacenarse para ser usada más tarde. La insulina es la principal hormona implicada en el almacenamiento de energía alimentaria.

La insulina aumenta al comer, ayudándonos a almacenar el excedente de energía de dos formas diferentes. Los carbohidratos se descomponen en unidades de glucosa (azúcar) que luego pueden unirse en cadenas largas, llamadas glucógeno, que luego se almacena en el hígado o en los músculos. Sin embargo, el espacio de almacenamiento es limitado, y una vez que se llena, el hígado empieza a convertir el exceso de glucosa en grasa. A este proceso se le denomina lipogénesis de novo, que literalmente significa «crear grasa de nuevo» y parte de la grasa recién creada se almacena en el hígado, pero la mayoría se traslada a otros depósitos de grasa en el cuerpo (como la cintura y las caderas). Aunque esto es un proceso más complejo, la cantidad de grasa que se puede crear no tiene límite. Existen dos sistemas complementarios de almacenamiento de energía alimentaria en el cuerpo. A uno es muy fácil acceder, pero tiene una capacidad bastante limitada de almacenamiento (glucógeno), y al otro el más difícil acceder, pero tiene una capacidad ilimitada de almacenamiento (grasa corporal).

El proceso funciona a la inversa cuando no comemos (ayuno intermitente). El nivel de insulina desciende, dando señal al cuerpo para que empiece a quemar la energía almacenada, ya que no recibe más por medio de alimentos. La glucosa sanguínea desciende, y el cuerpo tiene que extraer glucosa del depósito para quemarla como energía. El glucógeno es la fuente de energía de más fácil acceso. Se descompone a moléculas de glucosa para proporcionar energía a otras células. De esta forma se puede suministrar suficiente energía al cuerpo durante 24 a 36 horas. Después, el cuerpo empieza a descomponer grasa para usarla como energía. Así que el cuerpo solo puede estar en dos estados: en estado absorción (insulina alta) y en ayuno (insulina baja). O estamos almacenando energía alimentaria o la estamos quemando. Es una cosa o la otra. Si hay un equilibrio entre comer y ayunar, no hay ganancia de peso neto. Si empezamos a comer apenas nos levantamos y no paramos hasta que nos vamos a dormir, pasamos la mayor parte del tiempo en el estado de absorción. Con el tiempo, engordaremos, porque no hemos dejado nada de tiempo para que el cuerpo queme la energía almacenada. Para restablecer el equilibrio o adelgazar, solo necesitamos aumentar el intervalo en el que pasamos quemando la energía alimentaria almacenada y esto es el ayuno intermitente.

Básicamente, ayunar permite al cuerpo usar la energía almacenada. A fin de cuentas, para eso está. Lo que hay que entender es que no tiene nada de malo: así es como está diseñado el cuerpo. Es lo que hacen los perros, gatos, leones y osos y también lo que hacemos los seres humanos: si comes de forma constante, cada tres horas, como a menudo se recomienda, el cuerpo simplemente usará la energía de la comida que entra. Puede que no necesite quemar mucha grasa corporal, si es que quema algo. Solo la almacenará. El cuerpo la guarda para cuando no haya nada que comer y si esto sucede es porque te falta equilibrio. Te falta el ayuno intermitente. Ahora bien, me parece importante que sepas que, en este caso, cuando se tiene un programa de entrenamiento con cargas y se es delgado o si se quiere subir el IMC (Índice de Masa Corporal) y dependiendo del criterio del entrenador/nutricionista, comer cada 3 horas es beneficioso de cara al crecimiento muscular y el aumento de peso.

Acá me voy a poner un poco técnico: el tipo de cuerpo se conoce como SOMATOTIPO y fue un concepto ideado por el doctor William Herbert Sheldon

en 1940. El componente psicológico no lo tendremos en cuenta, sino el corporal y esta estructurado de la siguiente manera:

  1. El ectomórfico está caracterizado por músculos y extremidades largas y delgadas y poca grasa almacenada, poseen metabolismo acelerado causante de la baja generación de grasas y un desarrollo físico mayor; por lo general denominados delgados. Los ectomorfos no poseen predisposición a desarrollar los músculos ni a almacenar grasa
  2. El endomórfico se caracteriza por un mayor almacenamiento de grasas, una cintura gruesa y una estructura ósea de grandes proporciones, por lo general identificados como gordos, poseen metabolismo lento; la generación de grasa es mayor, caracterizados por poseer desarrollo físico lento. Los endomorfos poseen una predisposición a almacenar grasas
  3. El mesomórfico está caracterizado por huesos de dimensiones promedios, torso macizo, bajos niveles de grasa, hombros anchos con una cintura delgada, éstos poseen un metabolismo considerado normal, generación de grasas normal, y a su vez un desarrollo físico normal; usualmente identificados como musculosos. Los mesomorfos poseen una predisposición a desarrollar músculos pero no a almacenar tejido graso (o sea el que es modelo fitness en potencia)

Cada tipo de cuerpo puede ser esbelto dentro de sus características óseas (que son importantes, como la espalda y las clavículas anchas, la cintura estrecha y la cadera ancha en el caso de las mujeres) siempre y cuando tenga un desarrollo muscular aceptable e índices bajos de grasa corporal. El ayuno intermitente, contrario a lo que se piensa, NO AFECTA al desarrollo muscular, es más, el hecho de que el cuerpo consuma grasa ayuda a la definición muscular, tan importante, por ejemplo, en esta zona:

Gracias por leer este post. No olvides comentar. Ananda para ti y los tuyos 😉 y te deseo un

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