El Mito de las Proteínas: cómo es que te engañan… Parte 3

El día de hoy terminaremos con la serie de post sobre las proteínas y al final daré algunas notas finales que te pueden ayudar. Y a lo mejor te estarás preguntando si son mejores los productos de granja… Déjame decirte que en algunos aspectos, resultan incluso peores.

¿Cómo es eso?

Verás, la leche de cada especie animal contiene, perfectamente equilibrados, los elementos que le convienen a esa especie en particular. Beber la leche de otros animales, incluso la de la vaca, puede originar muchos problemas. La leche de vaca contiene, por ejemplo, poderosas hormonas de crecimiento, ya que el ternero, que pesa 40 kilos al nacer, será un animal adulto que pesará media tonelada sólo dos años después. El ser humano recién nacido con 3 o 3,5 kilos no alcanza la madurez física y el peso definitivo —entre 50 y 90 kilos— hasta veintiún años más tarde. Por eso hay una gran controversia sobre los efectos de dicho hábito en nuestra población. El doctor William Ellis,

cardiólogo y autoridad notable en productos de granja y sus efectos sobre la circulación sanguínea, dijo que:

«no hay nada como beber leche para contraer alergias y taponar el sistema. El motivo es que pocos adultos pueden metabolizar adecuadamente las proteínas que contiene la leche de vaca. La principal de ellas es la caseína, la cuál es necesaria para el buen metabolismo del ganado vacuno. Pero que no le hace falta al ser humano»

Según sus investigaciones, tanto los niños como los adultos digieren la caseína con gran dificultad; en los niños, al menos, un 50 por ciento de la caseína no se digiere. Hay suplementos de caseína para gente que va al gimnasio, pero es innecesaria: comer huevos tiene un efecto mejor y es más barato. Las proteínas parcialmente digeridas pasan a menudo al torrente sanguíneo e irritan los tejidos, provocando la susceptibilidad a los alérgenos. Por último, el hígado se encarga de eliminar esas proteínas de vaca parcialmente digeridas, lo que quiere decir que todo el sistema excretor funciona innecesariamente sobrecargado, y el hígado en particular aún más. En cambio, la lactalbúmina, que es la principal proteína de la leche humana, la digieren fácilmente las personas. En cuanto al consumo de leche por el calcio que contiene, Ellis afirma que después de realizar más de 25 mil análisis de sangre, halló que los niveles más bajos de calcio correspondían a personas con la costumbre de tomar tres, cuatro o cinco vasos de leche al día. Quien se preocupe por si asimila o no calcio suficiente, debe tomar verdura en abundancia, manteca de sésamo (el que ves en la foto) o frutos secos, todo lo cual es muy abundante en calcio y lo presenta en una forma que facilita su incorporación.

Por otra parte, conviene tener en cuenta que un exceso de calcio podría acumularse en los riñones y dar lugar a la formación de cálculos renales. Por eso, y para mantener relativamente baja la concentración de dicho elemento en la sangre, el organismo elimina aproximadamente un 80 por ciento del calcio que ingieres. Si te preocupa mucho el calcio, no es indispensable acudir a la leche. Los nabos, por ejemplo, a igualdad de peso contienen el doble de calcio que la leche. Dime, ¿cuáles crees que son los principales efectos de la leche en el organismo? Pues que se convierte en una masa espesa, irritante, que se endurece en el intestino delgado y se adhiere por todas partes, obstruyéndolo, lo cual dificulta en gran manera el funcionamiento del organismo. ¿Y en cuanto al queso?

No es más que leche concentrada; se necesitan entre ocho y diez litros de leche para fabricar un kilo de queso. Su contenido graso, por sí solo sería un motivo suficiente para limitar el consumo. Si no puedes prescindir del queso, limítate a echar un poco, cortado en dados, en una gran ensalada. La abundancia de alimentos ricos en agua contrarrestará un poco el atascamiento debido al queso. A algunos, eso de prescindir del queso les parecerá terrible. No más la pizza, por ejemplo. ¿Y el yogurt? Es igualmente nefasto. ¿El helado? No te ayuda a estar esbelto. Mira, no hace falta renunciar por completo a tan exquisitos sabores y sensaciones: mete unos bananos en la licuadora y a congelarlos; obtendrás un postre de sabor y frescor totalmente idénticos a los del helado, pero más sano y nutritivo. ¿Y qué decir del requesón? ¿Sabes qué echan en el requesón la mayoría de las granjas como espesante? Pues yeso mate (sulfato cálcico). En los Estados Unidos está admitido (según las normas federales), excepto en el estado de California. ¿Puedes imaginarte haciendo sacrificios para limpiar y despejar la circulación sanguínea… y llenarla luego de yeso? ¿Por qué no se han sabido antes esas cosas acerca de los productos de granja? Te lo dije antes: tienen un lobby muy poderoso, en todos los países. Esto no es una crítica contra la industria láctea; los granjeros son de las personas más laboriosas de todo el mundo. Ojo, eso no significa que yo vaya a consumir sus productos si opino que no me ayudan a mantener mi mejor forma física. Es mejor tratar de suprimir la leche y limitar tu consumo de los demás lácteos durante treinta días, y juzga por los resultados que observes en tu organismo. Ahora bien, queda la «última fuente»: la comida de mar.

Consumir carne de mar tiene un efecto perjudicial (aparte de los ya mencionados) aunque no es en todos los casos, y esto tiene que ver con el contenido de mercurio metílico, que viene siendo una poderosa neurotoxina. Siendo muy parecido al mito de la leche-calcio (el cuál ya aclaré arriba) que le vendieron a todo el mundo occidental, la campaña de la industria de comida de mar para convencer a la gente de que necesitan la carne de pescado por sus ácidos grasos omega-3, fue un éxito. Pero el Grupo de Trabajo Sobre el Medio Ambiente descubrió que las personas que comían recomendadas cantidades de varios tipos comunes de pescado estaban ingiriendo cantidades peligrosas de mercurio al consumir pequeñas porciones de omega-3. Pescados como el bagre, bacalao, abadejo y tilapia (así como almejas, cangrejo, ostras, callo de hacha y camarón) contienen bajos niveles de omega 3 y por lo general es un ingrediente común en el pescado de imitación. Si comes pescado por el omega-3 y porque quieres que tu corazón esté sano, en lugar de estar haciéndole un bien a tu cuerpo, le estás haciendo un mal. Entre el 15 y 30 por ciento de la grasa en el pescado, es saturada, lo que hace que nuestro hígado produzca más colesterol y bloquee las arterias. Mejor compra las cápsulas, te ahorras el mercurio. No exactamente lo que un consumidor de comida de mar necesita, por ejemplo, tan solo 6 onzas de camarón equivalen a 322 miligramos de colesterol. Y si lo haces por las proteínas, déjame decirte que el atún es de los más contaminados por mercurio, e incluso se ha sabido que en muchas de sus latas hay carne de delfín. En este caso, las proteínas que trae la espirulina y el coco son excelentes opciones, junto con las lentejas y los frutos secos.

Y si es por el fósforo, legumbres, frutas y verduras son tus mejores opciones. Espero que te haya quedado clara la información y si tienes dudas, ponlas en los comentarios y de ser necesario, haré un nuevo post.

Ananda para ti y los tuyos.

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