El Mito de las Proteínas: cómo es que te engañan… Parte 1

En este primer post te contaré algo que no ha dejado (ni dejará) de ser polémico. Dice la sabiduría popular, que basta repetir algo constantemente para que no falte quien lo crea, aunque sea la mayor mentira del mundo. ¿Verdad? Pasa con el COVID-19 (que es real y fue robado de un laboratorio militar, lo que es falso es la pandemia per se). Volviendo al tema, bienvenido al maravilloso mundo de las proteínas. Es mentira que el ser humano necesita una dieta alta en proteínas para conservar la salud y un bienestar óptimo.

Sin duda, ya sabes si tomas pocas o muchas proteínas, a diferencia de lo que ocurre con otros nutrientes. Algunas personas creen que las necesitan para aumentar su resistencia física; otras, para disponer de más energía; otras están convencidas de que refuerzan los huesos. En cada uno de estos casos, el efecto de un exceso de proteínas, es exactamente el contrario. ¿Cuándo crees que tenemos más necesidad de proteínas? Durante la infancia. La madre Naturaleza suministra un alimento, la leche materna, que le proporciona al niño todo lo que le hace falta.

La leche materna cuenta con un 2,38% de proteínas, que se reduce a un 1,2 o 1,6 por ciento seis meses más tarde. Eso es todo. Así que, ¿de dónde ha salido la idea de que el organismo humano necesita grandes cantidades de proteínas? En realidad, siendo el año 2020, nadie sabe exactamente cuántas proteínas necesitamos. Tras diez años de estudios sobre las necesidades proteínicas del hombre, el doctor Mark Hegstead,

que fue profesor de dietética en la Facultad de Medicina de Harvard, confirma que los humanos se adaptan a cualquier nivel de proteínas que contengan los alimentos a su alcance. Otros especialistas, como Francés Lappé, autora de Dieta Para Un Planeta Pequeño

(que sólo existe en inglés) quién durante casi una década ha promovido la idea de combinar alimentos vegetales para obtener todos los aminoácidos esenciales, reconocen ahora que estaban equivocados: el ser humano no necesita combinar proteínas y que cualquier dieta vegetariana suficientemente equilibrada basta para suministrar todas las que hacen falta. La Academia Nacional de Ciencias de EEUU dijo hace 30 años que el adulto norteamericano necesita 56 gramos de proteínas al día y en un estudio hecho por la Unión Internacional de las Ciencias de la Nutrición hallamos que el adulto humano de cualquier país tiene unas necesidades proteínicas comprendidas entre 39 y 110 gramos al día. Te pregunto: ¿para qué necesitamos todas esas proteínas? Es de suponer que para reponer pérdidas, pero la cantidad que se pierde diariamente a través de la excreción y respiración es muy pequeña, de manera que ¿de dónde salen esas cifras? Se sabe que un exceso de proteínas supone un sobreesfuerzo para el aparato urinario y produce fatiga. Entonces, ¿por qué recomiendan más de las que, según calculan ellos mismos, se necesitan? Hubo protestas de parte del lobby ganadero y aviar, claro.

Dime, ¿cuál es la mejor idea de ventas que pueda concebirse en el mundo? Es convencer a los usuarios de que su vida peligra si no usan nuestro producto. Te pregunto: ¿de dónde saca su energía el organismo? En primer lugar, de la glucosa que extrae de las frutas, las verduras y las legumbres. Luego se consume el almidón de las féculas, y luego las grasas. Las proteínas no intervienen para nada en el consumo energético. ¿Y aquello de que las proteínas sirven para adquirir resistencia física? Un error. El exceso de proteínas le suministra al cuerpo un exceso de nitrógeno, lo cual produce la fatiga. Los fisicoculturistas no se destacan precisamente por su desempeño cardiovascular y el uso de drogas anabólicas es para estética y competición. No se comparan con alguien que practica Crossfit, cuya exigencia cardiaca es muchísimo más alta, pero que, a nivel personal, resulta muy lesivo: se sufre bastante de articulaciones en esta disciplina.

En cuanto a que las proteínas refuercen los huesos, FALSO: incluso se ha establecido una relación entre el consumo excesivo de proteínas y la osteoporosis, es decir, el reblandecimiento y debilitamiento de los huesos. En todo el mundo, son los vegetarianos quienes tienen los huesos más fuertes. Miles de razones son las que señalan que el consumo de carne, como principal fuente de proteínas, es el peor error en que se pueda caer.

En la segunda parte te cuento lo que falta. Ananda por leer este artículo 😉

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