El Miedo: es lo que te estanca ¿Cómo lo eliminas de tu vida? Parte 8

Hola que tal, ¿qué tal tu fin de semana? Espero que lo pases en familia y puedas descansar, ya que la economía, poco a poco, recuperará su cauce aunque de maneras diferentes… En fin, sigo con este tema. Hoy te hablaré sobre un tema que, si bien es algo incómodo ya que no nos gusta que nos digan las cosas de frente, alguien tiene que decirlo… El mayor responsable de tu fracaso

Es tu enemigo interior

Más que un mal entorno, una economía en declive o un rival peligroso. El único y verdadero enemigo, de hecho, el único enemigo que debes vencer, es tu enemigo interno.

Por eso la vieja táctica de «dejar hacer y esperar» funciona tan bien contra un rival: la mayoría de personas acaban saboteándose a sí mismas...

Imagina que no te atreves a hacer algo: el miedo y su esbirro, el enemigo interior, se apoderarán de tus pensamientos, si los dejas (lo sé porque a veces lo vivo en carne propia, es una lucha desenfrenada contra mí mismo, ante todo la verdad). Te espera una competición y en vez de pensar en positivo das sitio al enemigo interior para que haga de las suyas: es fijo que pensarás en la posible derrota y en los puntos fuertes de tu oponente. Es casi seguro que apartarás la vista pero si no llenas tu mente de varios y continuos pensamientos que sean positivos, el enemigo interior ocupará ese vacío con pura mierda mental. Por ello es tan importante el pensamiento positivo y que te empodere…

Ese enemigo te dirá que no estás nada preparado, que es típico en lo que se denomina «parálisis por análisis», que antes cometiste fallos, que quién te has creído por intentarlo, que no sirves… Por supuesto, intentarás callarlo pero nada, insistirá en que tu derrota va a ser segura, que si compites, dañarás tu autoestima, que harás el ridículo, que esa chica te rechazó porque eres feo, que nadie querrá saber de ti por ser un perdedor, que ocurrirá lo peor. Entonces lo abandonas. Dime algo:

¿Quién te ganó? ¿Tu competidor?

Ahora, imagina lo anterior pero esta vez lo sustituyes por pensamientos en donde tú ganas por ser mejor.

¿Qué pasaría entonces?

Simple, ganarías. Por ello, el primer paso para combatir a tu enemigo interior, es saber que existe e imaginarlo como un reflejo tuyo pero malo, un buen ejemplo sería el personaje de Harvey Dent, o Dos Caras, creado por el escritor judío Robert Kahn (más conocido como Bob Kane) para Batman:

Y luego, decides cambiarlos por pensamientos positivos. Es como en la vida, si los que quieren hacer algo no actúan, dejarán a los delincuentes que lo hagan. No cuenta decir: «Yo simplemente soy una buena persona y me dedico a contemplar». No. Hay que actuar para que «los malos» no se salgan con la suya. Se equivocan los que no hacen nada porque creen que así, no atacan a nadie. Eso no cuenta, eso es huir y hay que actuar. Con tu mente es lo mismo, porque tienes que fabricar día a día, siempre, tus propios pensamientos positivos para que los malos no puedan ganar. Así no será difícil controlar a tu enemigo interior, pero no puedes descuidarte: tu mente puede ser una bomba de relojería si no la vigilas. Si te descuidas, el enemigo interior puede acabar contigo. Si no lo callas, el enemigo interior te vencerá antes de cualquier reto. Te rendirás antes de conseguir esa victoria, esa habilidad o ese trabajo mejor. Te estará esperando para sabotearte antes de tu mejor proyecto, de tus valientes decisiones y de aprender cosas nuevas. Por eso, cuando reconozcas a tu enemigo interior, ya ganaste. Si sabes que existe, podrás ignorarle en cuanto lo veas. Si aceptas al miedo como un pensamiento que entra y sale, como algo normal que incluso te avisa de los momentos de peligro, tu enemigo interno no tendrá ningún poder. La gente, muchas veces, no pierde por las dificultades, pierde por su mente. Pero cuando aceptan que tienen un enemigo que entra y sale cuando se le da la gana, mandarán ellos y su mente será su mejor aliado. Ahora te daré tres maneras para eliminar cualquier pensamiento que te cause autosabotaje: así dejarás a tu enemigo interior fuera de combate

  1. Cuando tu enemigo interior ataque, responde inmediatamente. No le des ni un centímetro. Es una guerra de trincheras, pelea pensamiento por pensamiento. Cuando te diga que no puedes, di: «Claro que puedo». Cuando te diga que tu rival es mejor, vas a contraatacar: «No, yo soy mejor». Cuando te diga que no estás preparado: «Claro que estoy preparado». Cuando te diga que vas a perder: «Voy a ganar». Cuando te diga que harás el ridículo si lo intentas: «No pasará nada si pierdo». No hay tregua para la negatividad, contraataca al momento.
  2. Puedes cortar a tu enemigo interior antes de que salga con afirmaciones como «Soy el mejor» o “Puedo con lo que sea». Utiliza palabras positivas. Mejor que «No tengo miedo» es «Puedo con ello». En vez de «No voy a perder dinero» mejor di «Consigo aumentar mis ganancias en dos mil dólares este mes» (ser específico es clave). Y mejor que «No voy a perder» es un mantra que yo uso siempre (y no es en sánscrito) 🤣🤣🤣🤣🤣🤣 «Todo va a salir mejor de lo que espero». Vale cualquier frase que te guste. La que mejor vaya con tu personalidad. Atacando antes con afirmaciones tu enemigo interior ni se asomará. Así nunca se hará el dueño del campo. La mejor defensa es un buen ataque.
  3. Ten preparada una escena positiva cuando surja una negativa. Ten mejor un arsenal de buenos momentos, logros e ilusiones futuras que guardarás como el oro. Cuando consigas sustituir inmediatamente un pensamiento negativo por una escena de tu arsenal dominarás tu mente. Ahogarás a tu enemigo interior con esta arma.

Cuando aparezca en escena algo que no te gustó, algo que te afecte seriamente o una preocupación, saca de tu arsenal mental aquella vez en que lo hiciste bien, soltaste la frase perfecta o te adueñaste de esa habilidad en dos semanas. Si sustituyes en cuanto sale lo negativo, lo matas de raíz y en cuanto venga esa imagen en la que perdiste, proyecta la que ganaste. Haz que se vuelva un proceso automático. Con una colección de logros no darás tregua a tu enemigo. Cada vez que disfrutes de una buena lectura, el deporte o una película, busca algo que sirva para aumentar tu arsenal de logros. Estás a cargo de tu mente siempre. Verás, el ganarle a los pensamientos negativos no es fácil.

¡Pero tienes que hacerlo!

Y es facilísimo bajar la guardia. Por eso tienes que pensar en positivo y no te descuides. Si quieres pensamientos positivos para conseguir tus objetivos, llena tu mente de manera consistente con imágenes de un futuro increíble y del estilo de vida que vas a tener. Llena tu mente de lo bien que lo estás haciendo y de que lo mejor está por venir. Vigila de cerca a tu enemigo interior, porque es como esas personas que a simple vista parecen inofensivas y cuando menos te lo esperas, te dan una puñalada. Aquel pequeño percance del que no te ocupaste en su día, se convertirá en un elefante. Si no vigilas, el enemigo interno te atacará y tus pensamientos negativos se van a multiplicar como moscas en la mierda. Mira en la cara de la gente en la calle y lo comprobarás. La única lucha en tu vida será contra ti mismo, y si borras de raíz todos aquellos pensamientos negativos, más experiencia en ganar tendrás y más débil será tu enemigo interior. Pero eso sí, combátele desde el principio. Cada enemigo que dejes entrar, por inofensivo que parezca, causará una erosión en tu mente que puede agrandarse hasta causar una debacle. Lo bueno es ya tienes tres antídotos para que nunca más secuestren tu mente: Contraataque inmediato, afirmaciones y arsenal de logros. Una mente inexpugnable para ti.

Ahora te compartiré cinco claves que te pueden ayudar a adquirir la dieron fuerza para entender y saber cómo eliminar cualquier miedo, y también te servirán a ti. Cada vez que el miedo se asome, reconocerás la situación y sabrás que hacer.

Los que llegan lejos reconocen su miedo

Ya de pequeños, empezamos a experimentar el primer miedo, el miedo al cambio. Un cambio de amigos, de colegio o de personalidad en un amigo. Y como por naturaleza recordamos más los cambios a peor, empezamos a asociar cambio con negativo. Cada vez que algo cambiaba aparecía el miedo. Nos acostumbramos a tener miedo cada vez que había que abandonar la zona de comodidad. Pero te diré una cosa que te animará: los que llegan lejos reconocieron ser miedosos de pequeños. Pero eso fue lo que les favoreció para conseguir sus objetivos, porque al reconocer el miedo lo vencieron y eso les dio alas para seguir. Ese orador que hechiza al público, sentía pánico de pequeño a hablar en grupo. Ese vendedor pasaba miedo de niño si tenía que convencer a alguien. Ese héroe estaba aterrorizado con sus compañeros de clase. Pero ahora los tres reconocen que lo mejor que hicieron en su vida fue decirse que tenían miedo y dar un paso para enfrentarse al público, a su oponente o a su gran proyecto. Mirar al miedo y lanzarse construyó su gran carrera.

Vivir con miedo es mil veces peor que dar un paso al frente

Vivir con miedo es mil veces más dañino que enfrentarse a él. Vivir con miedo dura siempre, pero enfrentarse al miedo es sólo un segundo. Si eres esclavo de tus miedos estás en una cárcel, pero la puerta se abrirá si das un primer paso. Siempre que he huido sin hacer nada, mi vida fue a peor. Pero cuando vi que dar un paso era mucho más rentable que huir, que moverse tenía premio y que no actuar era vivir permanentemente agobiado, me lancé. Y cuanto más actuaba menos miedo tenía. Un movimiento llevaba a otro y la inercia rompía cientos de tabús. Con miedo estás limitado, pero si te lanzas con un sólo paso tu vida no tendrá límites. La tristeza de la oportunidad perdida dura toda una vida, pero romper el miedo es un pinchazo que no dura ni un segundo. ¿Por qué no intentarlo? ¿No te sentiste en una nube cuando te animaste a hacer lo que temías y viste que no era tan difícil?

Sé un héroe, pero en tu propia mente

Hay dos tipos de personas: las «Un día voy a…» y las que actúan. Cuando algo te motive a actuar, no pienses. Es el único momento en el que no hay que pensar. Sólo si haces algo físico, te sentirás mejor. Seguro que conoces a gente que habla de lo que va a hacer… pero nunca hace nada. El héroe de salón que siempre habla a lo grande pero que lleva una vida gris. ¿Tiene potencial? Por supuesto. Tiene talento pero nunca arrancará por miedo. Conozco a demasiada gente así, hablan, hablan y hablan (puedo decirte con franqueza que yo era uno de esos). Cuanto potencial tirado a la basura. Puedes seducir a muchos con lo que puedes conseguir, puedes engañarte incluso a ti mismo. Todo va a ser increíble. Pero si al final del día no te has movido no te servirá. Debes buscar estar incómodo siempre y actuar para cambiar la situación que estés viviendo. Si no te lanzas al agua no nadarás. ¿De qué te sirve ser un héroe en tu propia mente?

Los que se lanzan a emprender y que llegan lejos, son los que se mueven «a pesar de todo». Los que llaman por teléfono, aunque no tengan ganas, los que lanzan un producto sin la seguridad total de que sea un éxito, los que se levantan por la mañana y se mueven. Muchas veces, es tan sencillo como tener un sistema para ser productivo y administrar bien tu tiempo.

La contagiosa fuerza del primer paso

El paso más importante para matar el miedo dar el primer paso, ya que en éste se vienen acumulando todas las dudas, miedos y tentaciones. Pero tiene la ventaja de eliminar en un movimiento todos los enemigos de raíz. Una vez que has sentido la punzada, que no dura nada, has hecho más de la mitad del camino. Cuando rompes el hielo, vas como una bala. Todo se pone cuesta abajo. Y además te creas un precedente estupendo. Con tu primer éxito por atravesar el miedo disfrutarás de los nervios antes del partido cuando surja un nuevo reto. Te encantarán los nervios antes del concurso y sabes que cuando todo acabe, podrás conseguirás otro objetivo para tu enorme colección. Recuerda que eliminar el miedo sólo es un aguijonazo. Cuando empiezas a empujar una rueda cuesta, pero luego mantienes el movimiento con muy poca energía.

Si lo intentas cada vez tendrás menos miedo

Si quieres crecer y aumentar cada día tus conocimientos, siempre te encontrarás con el miedo. Si sigues, día a día a día, aprendiendo y mejorando vendrán nuevos retos. Forma parte del paisaje, no te preocupes. Si aparece el miedo genial, eso es que estás creciendo. Pero ahora tendrás la ventaja de estar entrenado: será fácil, muy fácil superar los nuevos miedos. Tu confianza estará varios escalones sobre la de los demás. No te pares nunca, sigue siendo curioso y mejorando. Cada vez que te superes, surgirá otro miedo a lo desconocido. Pero como estarás muy bien adiestrado, seguirás como si nada. La experiencia prueba que será terriblemente fácil seguir gracias a tu técnica.

Ya has visto que el miedo se irá de raíz si lo dejas pasar. Y cuando eliminas el miedo matas el estrés, el insomnio, el pánico y la depresión. Ahora bien, te doy las gracias por leer este post, no olvides comentar y compartirlo en tus redes sociales. Ananda para ti y los tuyos 😀

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