Dolor Vs Placer… ¿de cuál huyes y hacia cuál te inclinas? Parte 1

El día de hoy hablaremos (y en una serie de posts) de los dos amos que, en síntesis, rigen toda conducta o comportamiento en los seres humanos. Así ha sido desde los albores de la Humanidad y por eso, deseo hacerte unas preguntas:

  1. ¿Qué es lo que crea a un héroe, a un canalla, a un criminal, a un ejemplo para la comunidad?
  2. ¿Qué es lo que determina la diferencia en las forma en que actuamos como personas?

Las diferentes ciencias del comportamiento humano, así como la PNL, han buscado apasionadamente la respuesta a estas preguntas, sacando algo en claro: los seres humanos no somos criaturas aleatorias; todo aquello que hacemos, lo hacemos por alguna razón. Quizá somos conscientes de la razón, pero no cabe la menor duda de que detrás de todo comportamiento humano hay siempre una sola fuerza impulsora. Esa fuerza afecta a cada una de las facetas de nuestras vidas, desde las relaciones y las finanzas hasta nuestros cuerpos y cerebros. ¿Qué es esa fuerza que te controla incluso ahora y que continuará controlándote durante el resto de tu vida?

¡El dolor y el placer!

Todo aquello que hacemos tú y yo lo hacemos, o bien por una necesidad de evitar el dolor o por un deseo de obtener placer. Sabes, muchas veces escucho a la gente sobre los cambios que desea introducir en sus vidas, pero no logran decidirse a llegar hasta el final. Se sienten frustrados, abrumados, incluso se enojan consigo mismos porque saben que necesitan emprender una acción pero no logran decidirse a hacerlo. Hay una sencilla razón que lo explica:

siguen tratando de cambiar su comportamiento, que es el efecto, en lugar de enfrentarse con la causa escondida tras él

Mira, si comprendes y utilizas las fuerzas del dolor y del placer, podrás, de una vez por todas, crear los cambios duraderos y las mejoras que deseas para ti mismo y para aquellas personas que te importan. El no comprender esta fuerza te condena a un futuro en el que vivirás a base de reacciones, como un animal o una máquina. Puede sonar muy simple, pero reflexiona:

¿Por qué no haces algunas de las cosas que sabes que deberías hacer?

Después de todo, ¿qué es la procrastinación? Se produce cuando uno sabe que debería hacer algo a pesar de lo cual no lo hace. ¿Por qué no? La respuesta es bien sencilla y tiene 2 partes:

  1. En algún nivel de tu mente estás convencido de que, emprender la acción en este momento sería más doloroso que aplazarla.
  2. Tienes una o varias heridas de la infancia que debes curar

Sin embargo, te pregunto:

¿has sentido alguna vez la experiencia de haber aplazado algo durante tanto tiempo que de repente sientes la presión de hacerlo de una vez?

¿Qué ocurrió en un caso así?

Simple: o cambiaste lo que enlazaba el sufrimiento y el placer o curaste a tu niño herido. De repente, el no emprender la acción era más doloroso que seguir aplazándola. Por eso, un tal Lucio Anneo Séneca (acusado años más tarde por Suilio de «enriquecimiento abusivo» ya que al parecer, consiguió trescientos millones de sestercios en cuatro años) decía

Un hombre que sufre antes de que sea necesario, sufre más de lo necesario

Te pregunto algo:

  1. ¿Qué te impide aproximarte a ese hombre o mujer de tus sueños?
  2. ¿Qué te impide emprender ese nuevo negocio en el que has estado soñando desde hace años?
  3. ¿Por qué sigues aplazando seguir esa dieta?
  4. ¿Por qué evitas terminar de una vez el libro que has soñado escribir?
  5. ¿Por qué no te has hecho de una vez con el control de tu cartera de inversiones financieras?
  6. ¿Qué te impide hacer lo necesario para que tu vida sea exactamente como te la habías imaginado?

La respuesta es sencilla. Aunque tú sabes que todas esas acciones serían beneficiosas, que podrían aportarle placer a tu vida, no logras actuar sencillamente porque en ese momento asocias más sufrimiento a hacer lo necesario que a dejar pasar la oportunidad. Después de todo,

  1. ¿Qué ocurriría si te acercaras a esa persona y fueras rechazado?
  2. ¿Y si intentaras empezar ese nuevo negocio y fracasaras, habiendo perdido la seguridad que te ofrece tu trabajo actual?
  3. ¿Y si empiezas la nueva dieta, pasas por todo el sufrimiento que representa seguirla y luego terminas ganando el peso que has perdido tan trabajosamente?
  4. ¿Y si haces una inversión y pierdes tu dinero?

En tal caso,

¿Por qué intentarlo?

Para la mayoría de la gente, el temor a la pérdida es mucho mayor que el deseo de ganar. ¿Qué puede impulsarte más: impedir que alguien te robe los 100 mil dólares que has ganado durante los últimos 5 años o la posibilidad de ganar 100 mil dólares en los próximos 5 años? Lo cierto es que la mayoría de la gente trabaja mucho más duramente para conservar lo que tienen que para aceptar los riesgos necesarios para conseguir lo que desean realmente.

Gracias por leer mi post, Ananda para ti y los tuyos

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