Dolor Vs Placer… ¿de cuál huyes y hacia cuál te inclinas? Parte 7

Hola, hoy cerramos el tema del Dolor y el Placer. Ya habiendo dicho esto, te voy a pedir que…

¡HAGAMOS ALGUNOS CAMBIOS AHORA MISMO!

  1. Escribe 4 acciones que necesites emprender y que hayas estado posponiendo. Quizá necesites perder algo de peso o dejar de fumar. Quizá necesites comunicarte con alguien que te atrae o volver a conectar con alguien importante para ti.
  2. Bajo cada una de esas acciones, escribe la respuesta a la siguiente pregunta: ¿por qué no he emprendido esta acción? ¿Qué dolor he vinculado en el pasado con esta acción? La contestación a esta pregunta te ayudará a comprender que has asociado un mayor dolor a emprender la acción que a no hacerlo. Sé honrado contigo mismo. Si piensas: «No he asociado ningún dolor con esta acción», reflexiona un poco más. Quizás el dolor sea muy sencillo; quizá sólo se trate del sufrimiento de disponer de un poco de tiempo, sacándolo de tu apretado programa.
  3. Anota todo el placer que has experimentado en el pasado al concederte la realización de esa pauta negativa. Por ejemplo, si crees que debes perder algo de peso, ¿por qué has seguido comiendo pastas, paquetes de patatas fritas y botellines de soda? Estás evitando el dolor de privarte de eso, cierto, y al mismo tiempo porque eso te hace sentirte bien ahora mismo. Te proporciona placer. ¡Un placer inmediato! Y nadie quiere abandonar esas sensaciones. Para crear un cambio perdurable necesitamos encontrar una nueva forma de obtener el mismo placer sin ninguna de sus consecuencias negativas. Identificar el placer que hayas estado obteniendo te ayudará a saber cuál es tu objetivo.
  4. Anota cuál será el precio que tendrás que pagar si no cambias ahora. ¿Qué ocurrirá si no dejas de comer tanto azúcar y grasa? ¿Y si no dejas de fumar? ¿Y si no haces esa llamada telefónica que sabes que necesitas hacer? ¿Y si no empiezas a trabajar cada día de forma metódica? Sé honrado contigo mismo y anota lo que eso puede costarte en los próximos 2, 3, 4, 5 años. ¿Qué te va a costar emocionalmente? ¿Qué te va a costar en términos de autoimagen? ¿Qué le costará a tu nivel de energía física? ¿Qué le costará a tus sentimientos de autoestima? ¿O financieramente? ¿Qué te costará en tus relaciones con las personas que más te importan? ¿Y cómo te hace sentir eso? No te limites a decir: “Me costará dinero” o “Engordaré”. Eso no es suficiente. Debes recordar que son las emociones las que nos impulsan. Así pues, asóciate y usa el dolor como amigo, como algo que puede impulsarte hacia un nuevo nivel de éxito.
  5. Debes anotar todo el placer que recibirás al emprender cada una de estas acciones ahora mismo. Haz una lista enorme, que te impulse emocionalmente, que consiga estimularte de verdad: Obtendré la sensación de haber conseguido el control real de mi vida, de saber que estoy a cargo de ella. Adquiriré un nuevo nivel de confianza en mí mismo. Obtendré vitalidad y salud física. Seré capaz de fortalecer todas mis relaciones. Desarrollaré una mayor fuerza de voluntad que podré utilizar en cualquier otro ámbito de mi vida, que mejorará ahora mismo en todas esas formas y seguirá mejorando durante los próximos 2, 3, 4, 5 años. Al emprender esta acción, viviré mi sueño”. Imagina todos los impactos positivos, tanto en el presente como a largo plazo…

Te animo a tomarte ahora mismo el tiempo necesario para completar este ejercicio y para aprovechar el gran impulso que has estado acumulando a medida que leías esta serie de artículos.

¡Carpe diem! ¡Aprovecha el día!

No hay ningún otro momento como el presente, por eso es un regalo: pero si no puedes esperar un momento más, hazlo así. Asegúrate, sin embargo, de regresar más tarde a este ejercicio y demostrarte a ti mismo el control que ejerces sobre los poderes gemelos del dolor y el placer.

En esta serie de post te he mostrado, una y otra vez que aquello a lo que vinculamos el dolor y el placer configura cada uno de los aspectos de nuestras vidas, que tenemos el poder para cambiar esas asociaciones y en consecuencia, nuestras acciones y destinos. Pero, para hacerlo, debemos comprender que, nuestro sistema de creencias, nos da la habilidad de crear o destruir, de acuerdo a su estructuración interna y y los modelos que nos hayamos formado previamente. Ya lo he tratado someramente, pero para darle más profundidad, lo retomaré más detalladamente, próximamente…

Gracias por leer este artículo, te mando Ananda a ti y a los tuyos 😉

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