Creer en ti mismo: es fácil si sabes cómo hacerlo. Parte 7

Hola que tal, ¿cómo has estado? Siguiendo con el tema, debes recordar que, partir del paso que te di en el post anterior, lo siguiente es conectar con los demás a través de la conversación. Por eso, te pediré que recuerdes un momento en el que hayas sentido que nadie te comprendía: quizá estabas intentando poner en práctica una idea o contarle a alguien cómo te sentías pero, dijeras lo que dijeras, la respuesta era indiferencia, desinterés o, incluso, desacuerdo. Recuerda cómo te sentiste en ese momento y si emocionalmente sentías calidez o frialdad hacia aquellos que no te entendían.

Lo más probable es que no te sintieras muy conectado con ellos y que te hayan parecido fríos o arrogantes. La sensación de ser comprendido es una necesidad humana básica que crea fuertes vínculos con la persona que uno cree que le comprende. Para ello, te propondré un ejercicio que te servirá para imaginarte creando sintonía: si te asusta salir «allí fuera», recuerda que las personas, por lo general, tienen tendencia a hablar sobre sí mismas en vez de hacer preguntas. Así que, en este sentido, crear sintonía es una labor muy fácil. Te va a sorprender el poco esfuerzo que se necesita para hacer que alguien te hable de sí mismo. En cuanto eso sucede, está surgiendo la sintonía:

  1. Piensa en alguien con quien te gustaría entablar una relación.
  2. Imagina cómo sería estar en la piel de esa persona. ¿Qué sabes de ella? En vez de encerrarte en tu timidez o comenzar la interacción contándole lo que tú quieres, muéstrate curioso por descubrir algo sobre ella.
  3. Muestra interés por quién es la otra persona y qué hace.
  4. Presta atención a las conexiones de lo que la otra persona dice con lo que tú quieres de ella y saca el tema sólo cuando sientas que ha surgido la sintonía entre ustedes.

Los indicativos de una sintonización sincera serían, por ejemplo, que la profundidad de la sintonía que necesitas dependerá de lo que quieres conseguir de esa persona. Cuanto más pidas de ella, más profunda tendrá que ser la sintonía. Eso sí, no se trata de una técnica manipulativa y sólo funcionará si muestras un interés sincero y genuino en la otra persona. Esto es porque su inconsciente detectará la energía de tus intenciones, aunque a veces el poder de la persuasión nublen su instinto. Suele ser fácil adivinar si alguien sólo está utilizando una técnica para conseguir algo de ti. El lenguaje personal o el tono de voz lo delatarán. Cuando eres sincero de veras al querer comprender a alguien, tienes muchas probabilidades de gustarle al otro.

Cuando existe sintonía, estás a un paso de poder pedir lo que quieres

Algunas personas carecen de la seguridad necesaria para pedir ayuda (a mí me pasaba) pero, si necesitas ayuda de otra persona, te sorprenderá descubrir lo dispuesta que está a ayudar la mayoría de la gente. Cuando existe sintonía, estás a un paso de poder pedir lo que quieres. Te darás cuenta de que algunas personas tienen disposición para ayudar, mientras que a otras no les importa ayudar siempre que hayas creado sintonía primero. Así que, pide lo que quieras (sé directo y ve al grano). Pide la ayuda que necesitas y diles por qué la necesitas. Una pléyade de investigaciones demuestran que cuando utilizas la palabra «porque» a la hora de pedir ayuda, la gente se muestra más propensa a responder de manera positiva a tu petición (en este caso, como respuesta, es total y perfectamente válido). En 2007, los investigadores Noah J. Goldstein, Steve J. Martin y Robert B. Cialdini realizaron un experimento en el que alguien pedía que lo dejaran pasar delante en la cola de la fotocopiadora. El empleo de la palabra «porque» en su petición, produjo un número significativamente mayor de personas que aceptaron. Incluso cuando les decía «porque tengo que hacer una fotocopia», aquellos que había en la cola dejaban a esa persona pasar primero. Esta investigación fue recopilada en su libro ¡Si! 50 Modos Comprobados Científicamente de Ser Persuasivo:

Encontrar algo en común para crear sintonía es crucial: las experiencias en común unen a las personas, incluso cuando la experiencia no sea propia. Así que, cuando una persona habla de incidentes como la caída del muro de Berlín o el mal servicio que ofrece un número de atención al cliente, otra persona puede relacionarse con ella y responder sobre el mismo tema. Algunas tragedias, como el 11 de septiembre o la muerte de la princesa Diana de Gales (que por cierto, fueron planeadas), tienen un lugar especial en la memoria colectiva y por eso, forman un vínculo común. Visitar un país extranjero, ir a un concierto de música pop, elegir una película en el cine o ir a unas vacaciones de aventura son buenas oportunidades de encontrar un tema común mediante el que establecer un vínculo con alguien. Cuando le haces preguntas a la otra persona, surgirá algo en común y podrás utilizarlo para reforzar el rapport compartiendo tus experiencias. Para romper el hielo y conectar, te propongo que la próxima vez que te inviten a una fiesta, después de preguntar lo de siempre, como

«¿A qué te dedicas?»

o

«¿Vives por aquí?»

podrías fingir ser el presentador de un programa de debate e intentar una de las siguientes preguntas para romper el hielo y contactar.

  1. ¿Qué tipo de películas te gustan?
  2. ¿Cuál es el sitio más memorable en el que has estado?
  3. ¿Viste las noticias?
  4. ¿Alguna vez te has tomado unas vacaciones de aventura?
  5. ¿Hablas algún idioma extranjero?
  6. ¿Qué es lo que más te gusta hacer?
  7. ¿Viste el capítulo de The Walking Dead de anoche?
  8. ¿Cuál es tu libro favorito?
  9. ¿Quién fue tu mejor maestro en el colegio?
  10. Si tuvieras mucho dinero, ¿comprarías un billete para ir al espacio en la nave de Elon Musk?

Recuerda, mantente en el papel de presentador del programa y no dejes de escuchar y hacer más preguntas, como:

  1. ¿Cómo fue?
  2. ¿Te afectó mucho?
  3. ¿Planeas volver a hacerlo?
  4. ¿Qué aprendiste de ello?
  5. ¿Te imaginas como sería?

Si puedes, anota en un diario lo que pasó en esa fiesta y comienza a averiguar cosas sobre la gente. Crea conexiones. El arte de la conversación es fácil, una vez que te das cuenta de que no tienes que hablar de ti mismo. Descubrir cosas de otra persona es mucho más divertido y aprender a socializar es una gran ventaja.

También es una manera brillante de empezar a crear un vínculo fuerte para que la otra persona quiera cooperar contigo y ayudarte.

Practica la igualación, predicando con el ejemplo

Existen algunos modos sencillos de fortalecer el vínculo y por lo tanto, de acelerar el proceso de creación de sintonía cuando necesitas algo de forma urgente. El proceso se llama igualación y comienza por darse cuenta de cómo está hablando la otra persona. Presta atención al tono y a la velocidad de su voz y modélalo. No es necesario que seas preciso, sólo hazlo del modo más parecido que puedas y así, emitirás el mensaje inconsciente de que la otra persona te gusta. Cuanto más puedas parecerte a la otra persona, más fácil le resultar hablar contigo y confiar en ti. El peligro es que, si tu voz natural no tiene nada que ver en velocidad y tono con la de la otra persona, puede producir el efecto opuesto, de desigualación (o sea, puede hacer que se alejen de ti y se sientan incómodos hablando contigo). Un orador rápido puede sentirse frustrado e impaciente si tiene que escuchar a un orador lento, y el orador lento puede sentir como si el orador rápido no lo estuviera escuchando de veras cuando aprovecha sus silencios para tomar la palabra. Presta atención también a igualar el lenguaje corporal, sobre todo los gestos y el movimiento. Tomarse tiempo para observar el lenguaje corporal puede ser muy revelador: cuando la gente está en sintonía natural, a menudo ocurre que su lenguaje corporal está sincronizado de forma inconsciente (una persona suele tomar la iniciativa y la otra la sigue, casi como en un baile, por eso se maneja el concepto de que este es la máxima muestra de rapport). Levantarse, sentarse, recostarse, balancearse en los talones, cruzarse de brazos, tocarse la barbilla y muchos otros movimientos corporales inconscientes forman parte de ese baile. Puedes igualar los gestos y el resto del lenguaje corporal del mismo modo que con las características de la voz. Algunas personas permanecen muy quietas cuando hablan pero las personas que son más animadas y emplean movimientos del cuerpo y gestos como parte de su comunicación tienen mucha más influencia en los demás y son más fáciles de recordar. Cuando no hay lenguaje corporal, tu comunicación no es tan fácil de entender y tendrá menos impacto. Piensa en las personas que conoces y lo más probable es que las que tengan un lenguaje corporal más animado sean las más memorables para ti.

¿Qué tan flexible eres a la hora de utilizar el cuerpo como parte de tu proceso comunicativo?

Observa cómo lo hacen presentadores de televisión y actores y toma ideas para crear tu propio estilo de gesticular. Observa también cómo los gestos son sincronizados para funcionar con énfasis en la voz a la hora de resaltar un punto en concreto de la conversación. Puedes practicar utilizando gestos que demuestren seguridad, como abrir la palma de la mano y los dedos y utilizar los brazos para enfatizar lo que dices. Recuerda, no tienes por qué ser preciso, sólo recuerda igualar el baile y el ritmo de forma general y tendrás otra manera de fortalecer la sintonía y la confianza. Una persona muy quieta puede parecerle desapegada a otra que gesticula animadamente, y alguien muy animado puede parecerle inestable o desequilibrado a otra persona que tenga un lenguaje corporal escaso. Así que intenta adoptar una postura y manera de gesticular complementarias para facilitar que surja la sintonía. Recuerda, además, que

Cuando decides que hay una razón para que algo no te funcione, estas formando una creencia. Esta creencia pasa a ser parte del problema… y es de tu propia cosecha

Un problema sólo puede existir en tu cabeza. Fuera de tu mente, sólo existen lo que conocemos como circunstancias. Cuando te aplicas a estas y crees que puedes tener éxito, te estás dando la clave básica para triunfar en lo que sea….

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