Creer en ti mismo: es fácil si sabes cómo hacerlo. Parte 6

Hola que tal, ¿cómo estás? Seguimos con el tema, por ello, debes tener presente que asociarse significa tener todos los sentidos sintonizados para darte cuenta y observar con tu ojo mental lo que sucede mientras persigues tu objetivo. Todos pensamos en imágenes, (así seas sensorial o auditivo) así que utiliza tus imágenes de forma positiva: tu conexión emocional hará que seas más consciente de tu aspiración. En ese estado, es mucho menos probable que te dejes distraer por sentimientos negativos y que abandones el campo de juego. Estar asociado es el estado que necesitas para llevar cosas a cabo.

Cuando estás llevando a cabo cosas que son importantes para ti, debes estar asociado por completo, con todos tus sentidos

Me imagino que alguna vez has tenido problemas para encontrar tus llaves porque cuando las dejaste estabas pensando en otra cosa, es decir, estabas dividiendo tu atención… Verás, las personas suelen tener dificultades para conseguir las cosas porque su atención está repartida entre demasiadas cosas. Si compartes el 100% de tu atención en un momento dado entre tres tareas en curso, entonces cada una recibirá sólo el 33% de tu atención. Es cuestión de sentido común y también es una práctica común.

La habilidad para hacer una cosa bien, como conducir un auto o hacer una sopa, mientras estás pensando en otra cosa, es un buen ejemplo de cómo cooperan tu mente consciente y tu inconsciente. Si te centras en cosas o eventos que no están conectados con lo que estás haciendo en el momento, lo más normal es que pierdas u olvides cosas (como las llaves). Hacer la sopa y conducir, por supuesto, no son un problema, suelen llevarse a cabo de forma efectiva en modo «piloto automático». Tu aspiración, sin embargo, no debe dejarse al piloto automático, pues debes mantener tu intención consciente y bien despierta: cuando estás llevando a cabo cosas que son muy importantes para ti, debes estar asociado por completo, con todos los sentidos. Por otra parte, cuando quieres concentrarte en cómo dar el siguiente paso, entonces debes poder disociarte, o dicho de otra manera, el poder «desconectarte» y utilizar tu imaginación para crear imágenes mentales de cuáles serán tus siguientes pasos. Cuando tu plan te satisfaga, asóciate de nuevo con ello (puedes hacerlo entrando mentalmente en tu imagen) y continúa ejecutando tu plan. El secreto es cambiar tu atención de forma consciente al modo asociado o disociado, según lo requiera el momento. Si lo dejas a tu libre albedrío, tu atención cambiará de manera aleatoria de una cosa a otra; terminarás distrayéndote la mayor parte del tiempo. Por eso, se trata de aprovechar lo que tu mente sabe hacer y utilizarlo de manera más productiva para tomar el control sobre dónde enfocas tu atención, saliendo del terreno de juego cuando necesitas pensar las cosas y regresando enseguida al campo para seguir con tu trabajo. Dirigir la atención a atención no sólo se debilita, sino que se esparce. Muchos de nosotros solemos tener poca capacidad para fijar la atención, además de estar sujetos a distracciones externas. Como parte del proceso de aprender a mejorar la atención consciente, es útil empezar a darnos cuenta de dónde ponemos nuestra atención en cada momento. Tú decides cuándo estar en un periodo de actividad y tú decides cuando pasar a la inactividad: a la gente suele facilitársele bastante el estar en inactividad, pero no tan bien mantenerse en actividad. Por eso:

  1. Si quieres mejorar tu atención en el periodo de actividad, entonces refuerza tu vista y tu oído para ver y oír más cosas. Recuerda que debes suspender los juicios, así podrás estar mucho más conectado con las demás personas.
  2. Cuando te centras en algo o en alguien, observas diferentes características y estratos y no tienes tiempo para mantener un diálogo interno negativo.
  3. Cuanto más observas y haces preguntas sobre lo que estás mirando, menos capaz eres de centrarte en ti mismo. Pero, en cuanto empiezas a decir «No me siento demasiado bien conmigo mismo», tu atención se esfuma y desconectas.
  4. Practica permanecer en periodo de actividad todo el tiempo que puedas.
  5. Cuanto más practiques, más consciente serás y más fácil será para ti (ver ejercicio Salir del círculo vicioso de la obsesión con uno mismo y desarrollar curiosidad…

Cuando una persona carece de seguridad, puede que intente ocultárselo a los demás por diversos medios. A menudo, se desconectan un poco para evitar atraer la atención sobre sí mismos. Tras desconectar, probablemente pasarán a un periodo de inactividad, en el que se sienten un poco más seguros. A partir de esta posición enfocada hacia el interior, tenderán a crear imágenes negativas que drenarán la poca seguridad que pueda quedarles. Esta estrategia los ayudará a evitar situaciones difíciles o retos, pero no hará nada para reforzar su confianza en sí mismos ni para ayudarles a sintonizar con las demás personas. Ahora te pregunto:

¿Qué es sintonía?

La sintonía es como una comunicación no verbal entre las personas, mediante la cual se entienden entre sí. Es un tipo de vínculo y una parte extremadamente importante en el proceso de desarrollar relaciones productivas y significativas, además de reforzar la seguridad. Piensa en tus amigos (lo más probable es que puedas decirles cualquier cosa que quieras, bromeando en tonos familiares que no soñarías en emplear con personas no amigas o con personas que acabas de conocer). Cuando te presentan a alguien por primera vez, pasas por el proceso de conocerlo, que a veces es muy rápido y otras veces lleva algo más de tiempo. Si observas a personas que están en sintonía, te darás cuenta de que hacen cosas similares. Representan lo que podría describirse como una danza, moviéndose al mismo tiempo, copiándose entre sí el lenguaje corporal de forma inconsciente, el aspecto general, el tono de voz, los patrones comunicativos, etcétera.

Por el contrario, las personas que no tienen sintonía pueden parecer incómodas o torpes, pues no pueden conectar entre sí de ningún modo… En Programación Neurolingüística, le llamamos RAPPORT. Entonces,

¿Qué tiene esto que ver con reforzar la seguridad?

Simple: las personas sintonizadas son más propensas a:

  • Cooperar entre sí.
  • Ayudarse.
  • Trabajar juntas.
  • Actuar juntas.

Es más probable obtener resultados de una persona con quien tienes sintonía, que de alguien con quien no la tienes. En este caso, la conversación sobre temas triviales es parte esencial del proceso de construcción de sintonía (tanto que, en los cursos de PNL se suele hacer hincapié en que lo trivial puede ser vital). Sin sintonía, conseguir resultados (en lo que sea) se convierte en una tarea laboriosa y tediosa. El truco:

Es tener una curiosidad sin reservas por la otra persona…

Si no dejas de quedarte en el periodo de inactividad, los demás pueden pensar que no estás interesado en ellos o que estás preocupado con otra cosa. De hecho, no se equivocarían, pues estarías colocando tu atención en tu interior, siendo un poco obsesivo contigo mismo. Si no te sientes seguro a la hora de conocer a gente nueva y mantener las conversaciones, prueba con este ejercicio de construcción de sintonía:

  1. Busca a alguien que no conozcas, por ejemplo en el supermercado o en el centro comercial.
  2. Acércate y di «hola».
  3. Hazle una pregunta, de preferencia una que no implique sólo la respuesta «sí» o «no».
  4. Mantén tu atención enfocada en esa persona y observa cualquier cambio en su expresión facial, características de su voz y lenguaje corporal.
  5. Muestra interés por lo que te está diciendo, sin compararte con ella y sin juzgar.
  6. Pregúntale algo más y mantén la conversación (la gente suele preferir hablar de sus propias experiencias que escuchar a alguien más, éste es el fundamento de este ejercicio).
  7. En ningún momento hables de ti mismo.
  8. Mantente centrado en la otra persona (permanece en periodo de actividad) y recuerda sonreír y asentir de vez en cuando.
  9. Observa cómo te sientes mientras lo haces.
  10. Dale las gracias a la otra persona por su tiempo y ofrece una disculpa por las molestias.

Este ejercicio te ayudará a perfeccionar la técnica de permanecer en periodo de actividad y escuchar con atención. Una vez que se te facilite, pasa a la siguiente fase y desarrolla el hábito de recordar lo que se hubiesen dicho. Un recurso excelente que puedes usar es emplear la memoria y el feedback: una de las razones por las que la gente asegura tener mala memoria es porque pasan demasiado tiempo concentrándose en sí mismos. Como resultado, no pueden concentrarse en lo que alguien más está diciendo ni darse cuenta de su lenguaje corporal y los demás detalles sutiles que entran en juego en la comunicación efectiva. Si siempre estás dentro de ti mismo, en periodo de inactividad,

¿Cómo vas a recordar los nombres de la gente?

Pero recordar cosas de otra persona es muy importante, sobre todo para la próxima vez que te encuentres con ella. Sin embargo, si puedes recordar unas cuantas cosas claves de una conversación y retroalimentarla, la gente empezará a cambiar su actitud hacia ti. De forma inconsciente, pensarán: «Eh, está interesado en lo que estoy diciendo… Me gusta esta persona». Puede que empiecen a buscar tu compañía y, si entonces les preguntas acerca de algo que recuerdas de la conversación anterior, su opinión de ti comenzará a mejorar de veras. La clave aquí es sintonizar con el foco de atención de la otra persona. Escucha con detalle y ellos te revelarán cuál es su principal foco de atención. Su discurso se centrará en una de estas áreas:

  1. Personas: equipo, familia, celebridades.
  2. Actividades: proyectos, tareas, deportes, pasatiempos.
  3. Lugares: dónde ha estado, cómo es el entorno que los rodea. Información: libros, informes, páginas web, investigación.
  4. Objetos: última tecnología, coches, moda, casas.

Céntrate en observar estas áreas y utiliza el siguiente ejercicio para ayudarte a recordar los puntos clave. Ahora, te voy a proponer un ejercicio que va a ayudarte a recordar hechos significativos sobre la gente y también te dará práctica para cambiar de forma consciente y efectiva del periodo de actividad al de inactividad.

  1. Crea una imagen mental de un tablón de notas que vas a emplear cada vez que te encuentres con alguien de quien quieres recordar algo.
  2. Sé preciso sobre su tamaño, color y localización con respecto a ti.
  3. Asegúrate de que tu tablón de notas está por encima de la línea del horizonte y que hay espacio para pegar las notas.
  4. La próxima vez que estés teniendo una conversación con alguien, usa el tablón de notas para visualizar a la persona que estás escuchando y pega notas imaginarias con palabras clave.
  5. Mientras creas tu imagen de esa persona, asegúrate de incluir el entorno físico en el que estás. Esto provee un contexto que hará más fácil recordar a esa persona mucho tiempo después.
  6. También es de ayuda cuando estás conociendo a muchas personas en poco tiempo, como en una reunión, curso o fiesta. Para hacerlo, tienes que pasar al periodo de inactividad de forma momentánea (insisto, momentánea) para visualizar a la persona y pegar en tu tablón imaginario una palabra clave. Por ejemplo, puedes «pegar» el nombre de la pareja de esa persona o un hecho clave, como «tiene un Mustang negro». Puedes visualizar las palabras «Mustang negro» o crear la imagen mental de un Mustang negro.
  7. Sigue sin emitir juicios, tu tarea es simplemente acumular y almacenar información en tu memoria para que puedas utilizarla después.
  8. Durante todo el tiempo que estás haciendo esto, estás centrado en algo diferente de ti mismo, tus pensamientos y tus sentimientos.
  9. Sigue practicando y date cuenta de cómo cambia la respuesta de la gente hacia ti.
  10. Siente el impacto que esto tiene en tu seguridad.

Muy bien, ahora te daré otro principio que dice:

5. NO PUEDES NO COMUNICARTE

Hagas lo que hagas, estarás emitiendo señales con tu lenguaje corporal que los demás podrán interpretar (las mujeres son especialistas en esto). No hay modo de escapar a la comunicación de tu estado mental a través de tu cuerpo, tu respiración, tu tono de voz, tus gestos y tu tensión muscular. Como has decidido convertirte en una persona mucho más segura, puedes empezar a comunicar a los demás señales de seguridad; empieza con tu estado mental y adopta un estado mental y corporal que cree un sentimiento de seguridad dentro de ti. Por eso recuerda:

«Mantén siempre la cabeza alta, pero asegúrate de NUNCA mirar a los demás por encima del hombro».

Ya sabes que tienes que tomar conciencia de ti mismo antes de poder mostrarte seguro. Tienes que creer en ti mismo y dejar de caer en la idea-trampa que tú y tus creencias han construido sobre poco que crees que vales: es todo una ilusión, tienes que comprometerte, mostrar curiosidad y permanecer en el terreno de juego (no quedarte en el vestuario, mirándote sólo a ti mismo). Para forjar relaciones significativas, tienes que mostrarte abierto y tomar la iniciativa. No puedes esperar que los demás te tomen en cuenta y hagan el primer movimiento, tienes que ser proactivo. También debes proyectar una postura corporal de seguridad, ya que una persona segura resulta mucho más atractiva para el espectador que una persona encogida. Compruébalo por ti mismo, comparando actores de telenovelas que desempeñan papeles de personajes seguros con los que tienen personajes tímidos. Ahora te pregunto:

¿En la piel de qué personaje preferirías estar?

Para proyectar una imagen de seguridad, tienes que empezar por la cabeza. Las personas inseguras tienden a esconder sus sentimientos haciéndose pequeñas. Bajan la cabeza, tienen los hombros caídos y hay un encogimiento general del cuerpo hacia dentro. Este comportamiento proviene de un instinto humano natural para evitar atraer la atención de los demás, pero no nos ayuda en ningún modo a reforzar nuestra seguridad. Así que empieza por erguir la cabeza.

  1. Cada mañana, mírate en el espejo, colócate de pie con cabeza y ojos mirando por encima de la línea del horizonte. ¿Cómo te hace sentir esto?
  2. Practica esta postura y úsala durante el día hasta que te acostumbres a ella y se convierta en un hábito para ti.
  3. Observa a otras personas con aspecto seguro, observa su postura. No tiene que ser rígida y tensa, sino erguida y relajada. Acercarte a alguien con una postura de seguridad es el primer paso para entablar nuevas relaciones.

Gracias por leer este post. No olvides compartir y comentar en la parte de abajo. Ananda para ti y los tuyos 😀


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