Creer en ti mismo: es fácil si sabes cómo hacerlo. Parte 4

Hola que tal, ¿cómo estás? Continuamos con el tema el día de hoy, por lo tanto, para reforzar tu seguridad es fundamental eliminar tus creencias negativas y crear imágenes más poderosas acerca de las cosas que son importantes para ti. En base a eso, te voy a proponer que tomes un cuaderno de notas tipo (o también lo que llamamos post-it), encuentra un lugar tranquilo donde puedas relajarte y dejas que tu mente fluya con libertad.

Asegúrate de tener una pared vacía en la que cuál puedas pegar tus notas, pon música de fondo y comienza a escribir. Haz una nota por cada una de las cosas que te has dicho a ti mismo que no tienes la seguridad de hacer. No importa si son cosas pequeñas o grandes, decisivas. Cuando completes cada nota, pégala en la pared a la altura de tus ojos, en ningún orden en particular. Cuando pienses que has terminado, sal de la habitación y haz algo distinto para distraerte. Regresa después de un rato y observa tus notas una a una. Luego pregúntate:

«Si dentro de cinco años no he conseguido esto, ¿cómo me sentiré?

Si la respuesta te da igual, entonces lo más probable es que no sea importante. Puedes poner esa nota a un lado. Para ayudarte en el proceso de eliminación y descubrir el grupo de cosas que deseas conseguir realmente (si tuvieras la seguridad necesaria para ello), debes preguntarte:

«¿Qué significaría para mí conseguir esta cosa en particular»

Ahora que has reducido la lista de notas, toma cada una por separado y pregúntate:

«¿Cuál es mi creencia acerca de mi habilidad para conseguir esto?»

Escribe más notas con los pensamientos que limiten u obstruyan la creencia del poder y cómo puedes conseguirlo. Por ejemplo, puedes haber escrito «Saltar en paracaídas», pero la nota que escribas ahora puede decir «No podré respirar» o «Me voy a matar». Confronta cada creencia negativa con una serie de preguntas. Utilízalas para confrontar todas las creencias negativas que encuentres en ti. Luego pregúntate:

  1. ¿De dónde viene esta creencia?
  2. ¿Qué evidencia apoya esta creencia?
  3. ¿Qué evidencia hay en su contra?
  4. ¿Qué pasará si sigo manteniendo esta creencia?
  5. ¿Qué podría pasar si creyera lo opuesto?
  6. ¿Qué tiene de ridículo esta creencia?
  7. ¿Qué creencia sería mejor tener para reforzar mi seguridad?

Ahora, vamos a conseguir el «tono de voz» correcto: afirma tu nueva creencia en un tono de voz positivo y llénalo de fuerza todo lo que puedas. Para ayudar a que te acostumbres a la noción de «tono», repite estas frases poniendo especial énfasis en la palabra en negrita cada vez que las recitas en voz alta. Dilas despacio, exagerando la entonación, sobre todo al final (ascendente o descendente), ¡y sube todo el volumen!

  1. «Voy a sentirme bien de verdad hoy pase lo que pase».
  2. «VOY a sentirme bien de verdad hoy pase lo que pase».
  3. «Voy A sentirme bien de verdad hoy pase lo que pase».
  4. «Voy a SENTIRME bien de verdad hoy pase lo que pase».
  5. «Voy a sentirme BIEN de verdad hoy pase lo que pase».
  6. «Voy a sentirme bien DE VERDAD hoy pase lo que pase».
  7. «Voy a sentirme bien de verdad HOY pase lo que pase».
  8. «Voy a sentirme bien de verdad hoy PASE lo que pase».
  9. «Voy a sentirme bien de verdad pase LO QUE PASE«.

Utiliza un tono de voz que te motive y te anime a ponerte en pie y emprender algo. Si te ayuda, te sugiero que imagines el tono de alguien que tenga una voz marcadamente poderosa, positiva y distintiva. La de algún actor de doblaje mexicano como Mario Castañeda

o venezolano como Héctor Indriago

o mejor, la del colombiano Juan Carlos Tinoco

son muy buenas opciones. Si eres mujer, prueba con las voces de la actriz mexicana Dulce Guerrero

o la también mexicana Gabriela Gómez

o la de la actriz venezolana Marycel González.

Sólo para que te des cuenta del tono negativo, intenta repetir la frase con la voz de algún periodista (que sepas que es un vendido) o de un cómico. Practica repitiéndote a ti mismo la nueva creencia hasta que se convierta en algo automático. Recuerda que todo lo que te digas a ti mismo (con tu voz interior o diciéndolo en voz alta) es como una orden que estás grabando en profundidad en tu carácter y tu personalidad. Recuerda:

Con seguridad, no hay límites para conseguir tus objetivos

Ahora, comienza a imaginar por un momento qué harías si no tuvieras problemas de inseguridad.

  1. ¿Cuánto podrías conseguir?
  2. ¿Cuántas presentaciones elocuentes podrías dar?
  3. ¿Cuántas maravillosas fiestas nocturnas podrías disfrutar?
  4. ¿En cuántas personas podrías ejercer tu influencia?
  5. ¿Cuántas decisiones atrevidas harías?
  6. ¿Cuánto coquetearías?
  7. ¿Qué talento desarrollarías?
  8. ¿Le pondrías fin a una relación disfuncional, cambiarías tu trabajo e incluso tu carrera profesional?
  9. ¿Empezarías una relación con alguien nuevo, te mudarías de casa, terminarías un contrato o harías una llamada de teléfono difícil?
  10. ¿Tratarías a tus hijos de forma diferente?
  11. ¿Harías algo apoyándote en tu valor, como fundar un negocio, iniciar un nuevo deporte o tocar un instrumento musical?

Un principio más de la PNL que deseo presentarte es:

4. DEFENDERÁS AQUELLO EN LO QUE CREAS

Verás, una vez que adoptas una creencia, su naturaleza te hará defenderla y buscar evidencias que prueben que es cierta. Esto se aplica tanto a la religión, como a la espiritualidad y a las creencias acerca de ti mismo y tus habilidades. Así que, si crees que no eres capaz, entonces te asegurarás de no conseguirlo nunca. Si crees que eres tímido y vergonzoso, encontrarás muchas pruebas para mantener viva esa creencia. Si crees que eres un vago, te convencerás a ti mismo de que es verdad. Pero si crees que sí eres capaz, buscarás el modo de triunfar. Y te pregunto:

¿Por qué no usar este increíble proceso para defender creencias poderosas y reforzadoras de la seguridad?

Puedes hacerlo (si crees en ello) y tus creencias pronto empezarán a cambiar la manera en que te ves a ti mismo y tu idea acerca de lo que puedes conseguir. Cree en ti mismo (utilizando creencias reforzadoras), comprométete y háblate a ti mismo con un tono de voz seguro, para impulsar tu confianza cada vez más lejos. Mantente en el terreno de juego con los ojos abiertos: para vivir tu vida de esta manera es necesario que te mantengas en pie, dentro del juego, durante periodos de tiempo más largos. Esto implica permanecer conectado con los demás y no encerrarte dentro de tu cabeza cuando las cosas externas se ponen difíciles. Cuando alguien carece de confianza, tiende a encerrarse en sí mismo (me pasó muchas veces). Puedes poner tu atención en uno de estos dos lugares:

  1. «Allí fuera», observando y escuchando lo que dice la gente y respondiendo de acuerdo con ello.
  2. «Aquí dentro», toda tu comunicación se limita al diálogo interno.
  3. «Hacia dentro», porque sientes que no tienes nada que decir.

Puede que estés físicamente con tus colegas, socios, familia o amigos, pero hayas «abandonado el terreno de juego», te has cerrado con una actitud de pasotismo y te has recluido dentro de tu cabeza. Esto puede venir acompañado de un sentimiento de baja autoestima, es decir, una profunda inseguridad y la tendencia a crear imágenes o ilusiones muy negativas acerca de ti mismo. Estás enfocado por completo hacia ti mismo, no te centras en las personas que te rodean. Esta obsesión con uno mismo es una clase de abandono...

Gracias por leer este post. No olvides compartirlo en tus redes sociales y comentar en la parte de abajo. Ananda para ti y los tuyos 😉


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