Creer en ti mismo: es fácil si sabes cómo hacerlo. Parte 3

Hola que tal, ¿cómo estás? Ya que, con las cosas que se están viviendo en el mundo, y en virtud de que ahora, el tener un empleo es lo más inseguro que hay porque la economía sigue contraída por efectos del controlavirus, los miedos, como el de emprender, son los que más se acentúan porque la gente no cree en sí misma y porque, aparte de eso, en las escuelas y universidades no enseñan a emprender sino a enriquecer a otro. Por eso, hoy seguimos con el tema, y a continuación te voy a exponer el siguiente principio, que es:

3. ERES RESPONSABLE DE TU MENTE, Y POR ENDE, DE TUS RESULTADOS

Todo lo que hagas comienza con un pensamiento: este pensamiento atrae otros pensamientos similares y desemboca en tu comportamiento. Al hacerte responsable de la manera en que piensas, puedes hacerte con el control de tu comportamiento. Si quieres tener seguridad, debes pensar con seguridad: para empezar a pensar de modo diferente, tienes que aceptar que eres responsable de hacer un cambio personal. Un tal Michael Jeffrey Jordan

quien es considerado el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, que es el actual dueño de los Chicago Hornets y que para variar, es masón (y agente de la CIA como Dennis Rodman), dijo alguna vez:

«Tienes que esperar conseguir algo antes de hacerlo»

Por cierto, la NBA fue creada por un judío sionista, Maurice Podoloff… en fin, todos tenemos creencias que se han convertido en maneras habituales de pensar para nosotros: éstas pueden limitarnos o ayudarnos, dependiendo de cómo incorporemos esa creencia. Muchas veces no vemos que las personas con licenciaturas o títulos universitarios cometen tantos errores y tienen tantas experiencias negativas como ellos, pero los explican recurriendo a otra cosa que no sea la falta de titulación, algo que también tiene un gran impacto en su seguridad. El modo en que mentalmente están menoscabando sus niveles de seguridad es algo muy común.

«¿Te dejas influir más por las creencias de otras personas que por tu propia experiencia real?»

Es fácil ver cómo se forman creencias alrededor de la educación en una sociedad que de forma constante nos recuerda que «la educación lo es todo» y que «no podrás tener un buen trabajo sin un título universitario». Lo interesante es que, incluso cuando conoces a alguien que ha triunfado profesionalmente sin tener una licenciatura y, por lo tanto, prueba que la creencia es inválida, la misma creencia sigue viva y activa porque la mayoría del resto de la gente la sustenta (yo llegué a creerlo a pie juntillas, aunque ya no es así, deseo ser psicólogo).

Así que te dejas influir más por las creencias de los demás, que por tu propia experiencia. El poder de la creencia es enorme y tus creencias tienen un impacto inmenso en tus niveles de seguridad. No estamos sugiriendo que la educación sea innecesaria, sino que la carencia de educación (o carencia de la educación adecuada) no debe ser utilizada para compararse con los demás, ni como excusa porque las cosas no funcionen ni como desventaja. Es igualmente convincente la creencia de que muchas personas educadas, muchos académicos, están tan inmersos en su destreza intelectual que tienen dificultades para salir de sus pensamientos y actuar en algo tangible o práctico. El mundo de los negocios tiene muchos buenos ejemplos de individuos espabilados con una educación básica que han triunfado al aplicar lo que habían aprendido sobre la gente y la vida. Como dijo el genial Samuel Langhorne Clemens (más conocido como Mark Twain):

«Nunca he dejado que mi escolarización interfiera con mi educación»

Otro ejemplo genial es el de un judío llamado Michael Saul Dell:

dejó la universidad para matricularse en la «universidad de la vida» y comenzar su propio imperio. Cuando tenía 19 años, pensó que sería fácil mejorar la calidad de las computadoras, por ello, comenzó comprando material sobrante de inventario de los vendedores de material informático y lo utilizaba para mejorar las máquinas que luego vendía (podría decirse que Dell fue el pionero en el «tuneo» de computadoras). Mientras estaba en la universidad, comenzó una empresa de computadoras llamada PC Limited en su dormitorio. Cuando cumplió 21 años su compañía ya facturaba 85 millones de dólares y en 1987, el nombre de la empresa cambió a Dell Computer Corporation. Lo que nunca se imaginó fue que creó un modelo de Océano Azul en la computación (además es la única marca de computadoras que uso). Verás, un estudio sobre jefes de pequeñas empresas llevado a cabo por YouGov para la división de Banca Local de Barclays Bank en mayo de 2007 revelaba que sólo el 11% cree que tener una buena educación es crucial para tener éxito en los negocios (y menos de la mitad tenía, de hecho, un cartón universitario). Así, que el argumento de que los títulos educativos son esenciales para triunfar en los negocios está equivocado. Eso sí, la educación universitaria es mejor tenerla a no tenerla, simplemente hago hincapié en que no necesitas un cartón (de ninguna clase) para ser exitoso: ya ves, a mis coachees no les interesa de dónde o con quién me certifiqué sino los resultados que les puedo dar. Por eso,

Ten cuidado con las creencias que otros intentan imponerte

En el mundo de la cosmética y la cirugía estética (y peor ahora con redes sociales que ensalzan el culto al cuerpo como Instagram o Tik Tok)

es fácil comprender cómo algunas personas se sienten obsesionadas con mejorar su aspecto: en las mujeres es más patente ya que los likes son adictivos y aumentan el amor propio, pero rayando en el narcisismo y la autoimagen de inalcanzabilidad. Los medios de comunicación están (ahora las que mandan son las redes sociales) de manera constante, recordándonos lo imperfectos que somos y cómo, utilizando ciertos productos, podemos tener una piel, un cabello y una figura perfectos. No hay nada malo en querer tener buen aspecto y sentirse bien, pero es una realidad que va demasiado lejos para algunas personas. Hasta que no consiguen su «aspecto perfecto» se encuentran cada vez más insatisfechos consigo mismos como personas y su autoestima se va erosionando progresivamente. Están sólo a un paso de caer en lo enfermizo. (y vuelvo al punto: las mujeres son las que más se afectan. He visto chicas con 9 millones de seguidores… y sus senos son operados). Si es tu caso, detente y mira a tu alrededor.

  1. Deja de buscar gente perfecta para compararte con ellos: esto sólo te producirá insatisfacción (además usan filtros o programas de edición para verse inmejorables, técnicamente son una estafa).
  2. Empieza a observar a las personas corrientes que, al margen del aspecto que tengan, parecen desenvolverse bien en la vida.
  3. Observa lo felices que son estas personas y cómo su seguridad no tiene nada que ver con su aspecto, sino con cómo se conectan y se comprometen con las personas que los rodean. Dicen que la belleza proviene del interior y puedes observar cómo personas cuyo físico está muy alejado de ser hermoso parecen atraer a las otras personas a causa de la energía que proyectan desde su interior.

Por ejemplo, el actor francés Gérard Xavier Marcel Depardieu

tiene una nariz grande y unos ojos pequeños, rasgos normalmente nada atractivos, pero tiene un gran éxito entre las mujeres de todo el mundo porque proyecta algo desde lo más profundo de su ser. Pregúntate si su éxito es debido a su aspecto o a otra cosa. Puedes comprobarlo por ti mismo observando lo opuesto: personas con un aspecto físico atractivo pero que, cuando te acercas a ellas y escuchas cómo se comunican, ¡la atracción pierde su poder! Y viceversa: supera tu reticencia a hablar con alguien, por ejemplo en una fiesta, que tenga aspecto poco atractivo pero que, cuando hablas con él, demuestra tener una personalidad cálida y agradable. Por supuesto, podrías rebatirnos con todo tipo de excusas acerca del éxito de las personas que hemos mencionado anteriormente, como el talento, sus privilegios o la suerte, pero estarías utilizando excusas para justificar tu propia carencia de autoestima. Observa que todas estas personas tuvieron que:

  1. Descubrir y desarrollar su talento.
  2. Trabajar mucho para triunfar.
  3. Enfocarse en algo más importante que su aspecto.
  4. ¡Centrarse en lo que querían hacer!

Además, ten en cuenta esto: el cantautor español Joaquín Sabina, tiene una frase genial que dice:

Y recuerda lo siguiente:

Cuando diriges tu energía a tu idea de no ser atractivo, no es probable que dediques el tiempo y el esfuerzo necesarios para conseguir algo importante. Cuando tengas en cuenta todo esto, llegarás a la conclusión de que cualquier ilusión o imagen que estés utilizando para construir tu vida está basada siempre en tu creencia sobre ti mismo.

¿De dónde viene la duda?

Sabemos que la seguridad puede ser puesta a prueba de forma severa por la presencia de creencias que te limitan, como:

  1. Ella tiene una licenciatura, ella debe de ser mejor que yo.
  2. Si hiciera eso, sé que pasaría aquello.
  3. Él ha alcanzado un puesto muy alto en la empresa, no puedo proponerle nada (mi sugerencia sería rechazada).
  4. No se me facilitan (pueden ser las relaciones, el inglés, las matemáticas, socializarme, el deporte, las conferencias, las ventas, los crucigramas, manejar influencias, cantar, relajarme)
  5. No soy lo bastante atractivo como para gustarle a las mujeres
  6. Soy muy feo, o muy bruto, o por no ser profesional no tendré éxito en la vida

Adoptamos creencias que nos limitan cuando:

  1. Nos comparamos con alguien más.
  2. Observamos las cosas y les damos un significado, generalmente un significado negativo.

De esta manera creamos una creencia limitante que regirá nuestro modo de pensar, lo que predecirá y determinará nuestro comportamiento. Las creencias limitadoras forman parte del lenguaje diario y, si no se afrontan, desembocan en la tendencia habitual a evitar situaciones desagradables o difíciles. Por su naturaleza, toda creencia, una vez formada, atrae evidencia para demostrarse cierta y nos hace ignorar todo lo que la desmiente. Puede ser una creencia muy cuestionable pero somos capaces de llegar muy lejos a la hora de defender nuestras creencias. Lo triste es que basta con una sola experiencia, como una fiesta nocturna que no salió bien, para forjar una creencia del tipo «No me va bien en las fiestas nocturnas», para que nuestra seguridad se vea abatida y para que evitemos las fiestas nocturnas en el futuro a toda costa. Con el fin de tomar medidas para cambiar las creencias que se interponen entre tu seguridad y tú, tienes que explorar tus valores. En otras palabras:

¿Aquello que te encantaría conseguir es lo bastante importante para ti?

Sé que puede parecer una pregunta del tipo

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?»

porque puede que te digas a ti mismo que una cosa no es importante porque no crees que puedas conseguirla. Así, tratas de olvidar esa cosa «imposible» mientras continúas centrándote en las cosas que crees que sí puedes conseguir. A menudo, nunca vuelves a plantearte realizar lo que habías considerado «imposible». Recuerda que eliminar creencias negativas y crear nuevas y más poderosas imágenes acerca de las cosas que son importantes para ti es clave para reforzar tu seguridad. Cuando algo es importante para ti y construyes tus creencias para apoyar la posibilidad de conseguirlo, te pondrás en la posición de practicar las habilidades y aprovechar las oportunidades que necesitas. Por ejemplo, alguien odiaba las asignaturas de ciencias en el colegio y evitaba cualquier cosa que tuviera que ver con Biología, Física y Química, hasta que desarrolló un interés relacionado con la salud y la nutrición. De pronto, su valor fue más fuerte que su creencia de que no se le facilitaban bien las ciencias. Así fue capaz de aprobar sus exámenes de Nutrición sin problemas.

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