Creer en ti mismo: es fácil si sabes cómo hacerlo. Parte 15

Hola que tal, ¿cómo estás? Hoy terminamos este tema y confío en que la información que te he dado, te haya servido 😀 Ahora, siguiendo la línea que dejamos en el post anterior, te pido que consideres las consecuencias. Siempre es muy positivo considerar el impacto que tu objetivo tendría en otras personas y tu entorno. Si consigues tu objetivo, asegúrate de que no tendrá un impacto negativo en tu familia, amigos, equipo, empresa o entorno físico. Por supuesto, no todo lo que hagas le resultará ecológicamente correcto a todo el mundo.

¡Si así fuera, no podrías salir nunca de casa por temor a contaminar la atmósfera de alguna manera, nadie se atrevería a salirse de su papel y las relaciones disfuncionales continuarían para siempre!

El secreto está en hacerlo lo mejor que puedas para asegurar que tu objetivo sea sensato a nivel ecológico, que los beneficios pesen más en la balanza que los perjuicios y si algo o alguien no va a beneficiarse de ello, pregúntate si eres capaz de vivir con las consecuencias. Si la respuesta es afirmativa, sigue adelante. Recuerda que

«El cuerpo puede realizar cualquier cosa que la mente conciba».

Crea una imagen a todo color, cargada de mil sensaciones y a todo volumen:

  1. Dedica algo de tiempo de calidad a esta fase.
  2. Crea una imagen mental de lo que verás, oirás y sentirás cuando hayas conseguido tu objetivo.
  3. Esfuérzate en cada detalle, hazla grande y colorida, imagina lo que oirás y asóciate por completo con la imagen para que puedas experimentar una sensación real de éxito.
  4. En el ejemplo de una reunión, puedes visualizar a las personas saliendo de la reunión llenas de energía y satisfechas, felicitándote por lo bien que la has dirigido.
  5. Podrías crear una película mental del evento completo: la gente hablando, escuchando y manteniendo un alto nivel de energía a lo largo de toda la reunión, incluso tomándose sus descansos para café.

La diferencia entre albergar una imagen mental de éxito o una imagen mental de fracaso, depende netamente de tu elección personal. Nada te impide imaginar primero un resultado positivo, antes de volcarte en la acción para conseguirlo. Las personas acostumbradas a fracasar suelen saber que van a volver a hacerlo. Se han imaginado fracasando. Se han dicho a sí mismas lo difícil que va a ser y cómo las otras personas no van a mostrarse interesadas. Por ello, lo mejor que puedes hacer es establecer un plazo de tiempo: asegúrate de establecer una escala de tiempo razonable para lo que intentas conseguir. Verás, algo que suele pasarles a los objetivos bien formados es que se materializan antes del plazo previsto, ya que la mente comienza a trabajar de forma inconsciente para conseguirlos.

Te propongo este ejercicio para asimilar mejor y dar mayor claridad a un objetivo bien formado:

  1. Escribe tu objetivo en un círculo naranja que hayas cortado de un pedazo de cartulina.
  2. Coloca una marca en el suelo que represente el «ahora».
  3. Camina hacia delante en línea recta hasta un punto que represente el tiempo en que habrás conseguido tu objetivo.
  4. Coloca el círculo naranja en ese punto y colócate detrás de él, mirando hacia atrás, hacia el «ahora».
  5. Imagina que ya has conseguido tu objetivo y que estás mirando hacia el pasado (esto es, hacia el «ahora»).

Disfruta el momento de haber conseguido tu objetivo. Imagina la «evidencia basada en los sentidos» que identificaste mientras que establecías tu objetivo. Asóciate de manera completa con ello… siéntelo en profundidad y disfrútalo durante unos minutos. Ahora, tómate tu tiempo para cada una de las siguientes preguntas. Es altamente probable que tus respuestas aumenten tu motivación y te harán más fácil conseguir un objetivo:

¿Qué impacto ha tenido conseguir este objetivo en tu percepción de ti mismo?
¿Han cambiado tus valores de alguna manera?
¿Conseguir tu objetivo te ha dado un sentido más profundo de lo que es importante para ti? ¿Ha consolidado tus valores?
¿Qué creencias tuviste que cambiar para conseguir tu objetivo?
¿Qué nuevas creencias reforzadoras has adoptado después de haber conseguido tu objetivo?

Sabiendo que eres capaz de este logro,

¿De qué más cosas serás capaz?
¿Qué ha cambiado en tu forma de hacer las cosas ahora que has conseguido tu objetivo?
¿Te comportas de manera diferente?
¿Has adquirido nuevas responsabilidades?

¿En qué ha cambiado tu entorno como consecuencia de tu logro?
¿Cómo ha afectado a las personas?
¿Cómo se relacionan contigo?
¿Han cambiado las cosas?

Recuerda:

  1. Cuanto más te acostumbres al hábito de establecer objetivos bien formados, tu cuerpo y mente sabrán mejor lo que quieres que hagan.
  2. Descubrirás que tu seguridad se ve muy reforzada día a día según tu mente gravita hacia la consecución de los objetivos que has establecido.
  3. Te encontrarás estableciendo objetivos que te servirán para ampliar tus capacidades y retarte a ti mismo de diferentes maneras.

Y para terminar, te daré el último principio de la PNL que dice que

10. LA REALIDAD OBJETIVA NO EXISTE. SÓLO EXISTE TU PERCEPCIÓN ÚNICA INDIVIDUAL DE LO QUE CREES QUE ES VERDADERO Y REAL

Decir que lo que está «ahí fuera» no está realmente ahí fuera, sino sólo en tu mente, puede parecer una mala noticia. Piénsalo de este modo: cada persona en el mundo está creando su propia percepción mental de lo que cree que es la realidad. Así que los pesimistas creen que la realidad tiene sus herramientas para hacer que todo salga mal y los optimistas creen que la realidad tiene sus herramientas para hacer que todo salga bien.

¿Quién tiene razón?

No se trata de tener razón ni de equivocarse, porque la realidad objetiva no existe (sólo tu percepción de ella). Esto es una buena noticia porque significa que puedes elegir cómo quieres percibir el mundo y lo que quieres creer sobre la realidad. Utiliza objetivos bien formados y el poder de tu imaginación para llenar tu vida de cosas buenas. Por ello es que un compositor británico llamado John Powell

famoso por hacer la música de estas películas

vive diciendo que

«Una persona sólo puede evolucionar hasta donde sus horizontes se lo permiten».

La verdadera seguridad es sentirte lo suficientemente cómodo contigo mismo como para comprometerte en áreas fuera de tu zona de confort e intentar el éxito. Puedes tomar la seguridad que tienes en un contexto y transferirla a situaciones donde te sientes inseguro. Existen estrategias y ejercicios sencillos para ayudarte a reconstruir tu seguridad cuando ha sufrido un golpe. La conciencia de uno mismo conduce a creer en uno mismo: tienes que permanecer en el terreno del juego, comprometerte y conectar con los demás: puedes crear sentimientos que refuercen tu seguridad y deshacerte de la negatividad. Cómo tu experiencia diaria dependerá de cómo te despiertes y de tu compromiso a realizar todas las técnicas y ejercicios descritos en esta serie de post. Puedes poner todo esto en práctica ahora con un simple y breve reto.

¿Puedes enfrentarte al reto de la seguridad?

Lo llamo reto porque es el modo en que quiero verlo (y que de paso, quiero que veas). Como algo más que explorar y otro logro en el campo de la seguridad que añadir a los que ya estás experimentando. Te animo a establecer tus propios retos, para ampliar tus horizontes y dar pasos cada vez mayores fuera de tu zona de confort. Si te sientes un poco abrumado/a intentando pensar qué ejercicio utilizar para cada situación, este reto te ayudará a tener más claro qué pasos debes tomar y cómo reforzar tu seguridad día a día, hora a hora y minuto a minuto. Para ayudarte a conseguirlo, te sugiero un ejercicio que se debe practicar desde nada más despertarse cada día hasta la hora de acostarte. Si te comprometes a seguir este ejercicio cada día durante dos semanas, te garantizo que te sentirás mucha más seguridad (lo que se traducirá en más logros y más éxito en tu vida).

Preparación:

  1. Prepara tu entorno situando un ancla de seguridad en alguna parte de tu dormitorio, donde la veas nada más despertarte. Puede que te guste la idea de un círculo naranja para que recuerdes seguir tu ejercicio o algo a lo que asocies sentimientos de seguridad. La idea es que veas este objeto nada más despertarte y que te recuerde que hoy vas a sentirte más seguro.
  2. «Levántate y brilla». Antes de salir de la cama, mira tu ancla de seguridad y di, en un tono seguro de voz interior, que hoy te vas a sentir seguro, a pesar de lo que el mundo te tenga preparado.
  3. Ahora piensa en el día que tienes por delante y elige una situación en la que vayas a sentirte más seguro de lo que lo has estado en el pasado.
  4. Céntrate en esta situación.
  5. Prepárate para enfrentarte al día. Ahora, mientras llevas a cabo tu ducha mañanera y desayunas, prepárate para esta situación repasando la siguiente lista.
  6. Ensaya la situación mentalmente utilizando el ejercicio
  7. Para asimilar mejor y dar mayor claridad a un objetivo bien formado con un círculo naranja (esto te llevará unos 10 minutos).
  8. Comprueba tu postura. Mantén la cabeza alta y mantente relajado y centrado.
  9. Comprueba tu diálogo interno.
  10. Asegúrate de que sea positivo.
  11. Sé consciente de cualquier comparación que estés estableciendo y deja de hacerlo.
  12. No juzgues nada. Sólo muéstrate curioso por aprender.

Toma posesión del día. Tienes el día por delante. Cualquier cosa que te tenga preparada está bien porque tienes una actitud positiva, con la que conectarás con todos los acontecimientos que vayan a surgir. Recuerda permanecer relajado, respirar hondo y tomarte las cosas un poco más despacio de lo habitual. Comprueba tu estado. La seguridad requiere estados mentales positivos. Asegúrate de estar en el estado positivo adecuado antes de acometer nada. Recuerda: gestiona y dirige tus estados mentales. Ten tu ancla de seguridad lista para usarse en caso de que la necesites. Encuadra en positivo todos los nuevos sucesos. Por ejemplo:

«Voy a la reunión con una actitud positiva para aprender más sobre X y para exponer mis puntos de vista con seguridad».

Prepárate para reencuadrar tus pensamientos si descubres que la negatividad se está colando en ellos. Mantente abierto a escucharte a ti mismo, sobre todo si se está manifestando cualquier ilusión negativa sobre personas, acontecimientos o sobre ti mismo. Desarrolla una política de tolerancia cero con las ilusiones negativas, incluyendo cualquier juicio que pudieras hacer. En vez de juzgar, muéstrate curioso. De acuerdo a cómo te ha ido, al final del día, repasa cómo han ido las cosas. Prémiate por las cosas que has hecho para impulsar tu seguridad y recuérdate dónde te gustaría hacer mejoras: así motivas a tu inconsciente para que te siga ayudando 😀 Asegúrate de que tus conclusiones son positivas y sé amable contigo mismo, no te detengas en lo que no ha ido tan bien. En lugar de eso, piensa qué harás de forma diferente la próxima vez y muéstrate decidido a progresar día tras día. Durante tu revisión del día, alábate a ti mismo (en tu diálogo interno, no delante de otras personas). Si tienes una pareja o un amigo que te apoye en tu trabajo por reforzar tu seguridad, entonces háblale sobre tu día, y habla siempre en positivo y por último, ancla cualquier sentimiento positivo de seguridad que hayas tenido para que puedas sentirte de esa manera durante más tiempo. Después de tu repaso, convierte en tu mantra personal este pensamiento del escritor estadounidense, Theodor Seuss Geisel,

más conocido como el Dr. Seuss, que fue autor de libros para niños:

Tienes cerebro en la cabeza
Tienes pies dentro de los zapatos
Puedes encaminarte hacia cualquier dirección que elijas..
.

Gracias por leer esta serie de post y le pido a Dios Padre que las herramientas que te di te sirvan de alguna manera. No olvides comentar en la parte de abajo y de compartir en tus redes sociales. Como siempre, Ananda para ti y los tuyos 😉

¡Comparte en tus Redes Sociales!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

9 ideas sobre “Creer en ti mismo: es fácil si sabes cómo hacerlo. Parte 15”