Creer en ti mismo: es fácil si sabes cómo hacerlo. Parte 11

Hola que tal, ¿cómo has estado? Siguiendo con el tema, es imperativo que decidas lo que quieres y te animes: si tuvieras que seguirle los pasos a una persona muy segura de sí misma y a una persona insegura, te darías cuenta de algunas diferencias claras en el lenguaje que emplean. La siguiente comparación es un ejemplo típico de lo que podrías escuchar:

Desánimo: carencia de seguridad

  1. Puede que no me guste…
  2. Sé razonable…
  3. Esto no es realista…
  4. No funcionaría…
  5. No podría hacer…
  6. No soy sólo yo…
  7. Nunca lo encontraremos…
  8. Será demasiado complicado…
  9. Lo más probable es que no tengan uno…
  10. ¿Crees que debería…?
  11. ¿Y si no funciona?
  12. Es probable que salga mal.
  13. Lo haré cuando todo se arregle.
  14. Me gustaría pero…
  15. Me siento a gusto cuando…

Ánimo: gran seguridad en ti mismo.

  1. Lo intentaré y veré qué pasa.
  2. ¡Vamos! ¡Qué diablos! ¡Probemos!
  3. ¡Suena como un verdadero reto!
  4. Bien, déjame ver qué pasa.
  5. No lo he intentado todavía.
  6. Lo haré lo mejor que pueda.
  7. Tiene que estar en alguna parte.
  8. Será complicado, pero no me importa.
  9. Me pregunto si tendrán uno.
  10. He decidido…
  11. Averigüemos si funciona.
  12. Puede que funcione o no.
  13. Pongámonos en marcha cuanto antes.
  14. Sí, me gustaría probarlo.
  15. En marcha.

Como puedes ver, son más las de ánimo, que las de desánimo. Por ello, para diferenciar la seguridad de la inseguridad, debes tener presente que

«El peligro de mantener fracasos pasados en el presente es que sueles dejar de buscar formas de mejorar».

No dejes que el pasado rija el presente: tendemos a utilizar el lenguaje para mantener las experiencias pasadas actualizadas, hablando de ellas en tiempo presente. Por ejemplo, puede que oigas a alguien decir: que no es bueno para algo en particular. A menos que la persona esté haciendo eso en el momento, es una afirmación falsa. Quizá, en el pasado o, tal vez, el día anterior, intentaron calcular algo o hacer un agujero en la pared y les resultó difícil. Por lo tanto, la afirmación verdadera sería:

«Ayer me resultó difícil hacer la cuenta de los impuestos».

Esta segunda afirmación reconoce que la experiencia tuvo lugar en el pasado y abre la puerta a la posibilidad de que, si esta persona realmente desea mejorar, encuentre el modo de aprender. Deja de orientarte hacia lo negativo: que tu mente divague sobre cómo una situación puede evolucionar y cuál será el resultado es algo común pero peligroso. No se trata de una visualización positiva. De hecho, es lo opuesto. Si la mente está orientada hacia lo negativo, entonces el resultado será probablemente negativo. Tu conclusión, entonces, será abandonar esa situación porque tu mente ha decidido por adelantado que terminará mal. Esperas lo peor de la cosas y, por lo tanto, lo más probable es que así suceda.

¿Cuántas experiencias estás bloqueando de este modo?

Lo que consideras «posible» e «imposible» es, de nuevo, un constructo mental. Cuantos más objetivos etiquetes como «imposibles» más insípida y frustrante será tu vida. Para valorar de veras nuestra capacidad para lo que es «posible», piensa en personas famosas y otras no tan famosas que han sobresalido a pesar de los terribles pronósticos en su contra. Por ejemplo, piensa en Nelson Mandela (quién ya se sabe que era agente del Mossad).

¿Te preguntas lo que tuvo que hacer para conseguir lo que consiguió para su país?

Superó la desesperación y el odio con esperanza y dignidad. Su autobiografía «Largo camino a la libertad» es un libro de lectura obligada para cualquiera que pretenda ampliar sus horizontes de posibilidad. Por ende,

Deja de pensar que tiene que ser perfecto desde el principio

A veces, puede que sientas que quieres conseguir algo pero evitas hacerlo, dándote una larga lista de excusas (lo que me pasaba a mí). Esto puede manifestarse a menudo en el requisito de que todo esté perfecto antes de empezar a hacer algo. Cuando te des cuenta de que la perfección es sólo una ilusión, otra excusa para la inercia, podrás superar este hábito y ponerte manos a la obra. Mientras más te vuelcas en planificar, más te quedarás esperando un estado ilusorio de perfección, más te quedarás sentado, pensando, ponderando… y sin hacer nada.

Nada te detiene, a excepción de ti mismo.

Un conocido principio de la filosofía védica hinduista afirma que

Todo es perfecto ya, según fue diseñado

Así que, en vez de esperar a la perfección, entiende cómo funcionan las cosas, observa las relaciones, observa las reacciones, y aprenderás a funcionar con ellas. Asimila esta idea y aférrate a ella. La seguridad se pone a prueba sólo en territorio desconocido, por eso te pregunto:

¿Te sientes ahora más seguro para salir de tu zona de confort y hacer algo diferente?

Recuerda, la seguridad sólo se pone a prueba en territorio desconocido. Por ejemplo, puede que pienses que alguien tiene seguridad en sí mismo: lo observas piensas que es una persona segura de sí misma, lo que haces en realidad es intentar interpretar el modo en que tú respondes a ellos cuando los ves, captas su lenguaje corporal y los escuchas hablar. Hemos utilizado la etiqueta «seguro» para generalizar y ver a alguien como «una persona segura», cuando en realidad sólo es una persona «buena en lo que hace», que sabe lo que está haciendo. Obsérvala en otra situación, conduciendo un coche, por ejemplo, y puede que no te parezca una persona tan segura. Piensa en los personajes que aparecen en las estafas conocidas como Reality Shows: pueden parecer seguros de sí mismos en un papel, pero cuando los colocan de forma deliberada en roles y territorios no familiares, a veces fuera de sus zonas de confort, su seguridad se hace pedazos. Ahora, te hablaré de otro principio:

7. SI ES POSIBLE PARA UNA PERSONA, ES POSIBLE PARA OTRAS

Ya sabes que puedes hacer todas las cosas que ves hacer a otras personas. Aparte de las discapacidades (éstas no tienen por qué ser una barrera para triunfar), la única limitación es la autoimpuesta por tu propia mente. Siempre está presente tu posibilidad de hacer cualquier cosa que decidas que merece la pena y tiene significado para ti. Eres la persona que controla tus limitaciones y tu potencial. ¿Quién asesta golpes a tu seguridad? Por eso, la escritora de origen estadounidense, Eleanor Roosevelt

decía que

«Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento»

Cuando los pensamientos y las emociones se mezclan, es la emoción quien toma el mando sobre el resultado. Es la emoción la que conjura viles excusas y predice resultados negativos. Una persona segura tiende a mantener en mente imágenes positivas de lo que quiere, en vez de lo que no quiere: es mejor tener muchas ganas de algo que esperar que ese algo no sea aburrido. Lo que consideras «posible» e «imposible» son constructos mentales. Cuantos más objetivos etiquetes como «imposibles», más limitada será tu vida. Tienes que erradicar el discurso interno negativo y poner entusiasmo en tu tono de voz interior. La seguridad se pone a prueba sólo en territorio desconocido, así que sal de tu zona de confort y haz algo diferente.

La gente a menudo nos dice que su seguridad ha sufrido un golpe, una afirmación que sugiere que antes eran seguros pero que algo hizo que esto cambiara. Acá cabe pensar la manera en que puede sufrir un golpe la seguridad y qué clase de fuerza tiene tanto control sobre nuestro pensamiento como para hacer que nuestra seguridad se vea afectada. O mejor, una pregunta quizá más importante:

¿Quién da el golpe?

La vida se trata de elegir. Podemos elegir que nuestra seguridad sufra un golpe o podemos elegir pensar de forma diferente. Para pensar de forma diferente, es indispensable el suspender los juicios durante el tiempo necesario para explorar otros significados posibles de las cosas que pasan. Las cargas que nos autoimponemos y que no nos dejan aflorar, están en nuestra cabeza, y para ello, te contaré un cuento del budismo Zen que te puede ilustrar mejor mi punto:

«Dos monjes estaban viajando juntos por un camino lleno de barro, bajo la espesa lluvia. En un recodo del camino, se encontraron con una hermosa mujer joven vestida con un kimono de seda, incapaz de cruzar el camino.
-Vamos, joven dama-, dijo Tanzan.
El mayor de los dos monjes, levantó a la mujer en sus brazos, la llevó por encima del barro y continuó con su camino. Ekido, el monje más joven, se quedó en silencio hasta bien entrada la noche, cuando los dos monjes encontraron alojamiento en un templo. Entonces, no pudo contenerse más y tuvo que hablar:
-Hermano -dijo el joven monje-, nosotros, los monjes, no nos acercamos a las mujeres, sobre todo si son jóvenes y hermosas. Es peligroso. ¿Por qué hiciste eso?.
-Yo dejé a la chica en el camino -repuso Tanzan-,tú todavía la llevas en la cabeza».

Sobre los golpes que haya podido sufrir tu seguridad en ti mismo, aquí hay algunas posibilidades:

  1. Alguien te dijo algo.
  2. Alguien te animó a solicitar un ascenso que no conseguiste.
  3. Alguien comentó algo negativo sobre tu aspecto.
  4. Tuviste una mala experiencia dando una presentación.
  5. A tu jefe no le gustó el modo en que abordaste un proyecto o una tarea.
  6. Tomaste un papel directivo y no salió bien.
  7. Has solicitado varios puestos que no te han ofrecido.
  8. Has ganado peso.
  9. Has estado enfermo.
  10. Se ha roto una relación de pareja en la que llevabas mucho tiempo.
  11. Tuviste un accidente.
  12. Fuiste víctima de un ataque

Si te ha pasado alguna de estas cosas, tómate tu tiempo para pensar en el real significado que le has otorgado a lo que pasó. Por ejemplo:

¿Qué significado le has dado a ganar peso?

¿Qué significado le has dado a no haber podido conseguir el trabajo que querías?

Pregúntate a ti mismo, ¿es realmente cierto?


¿Qué significado alternativo podrías otorgarle para que la experiencia fuera más enriquecedora para ti?

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