Creer en ti mismo: es fácil si sabes cómo hacerlo. Parte 1

Hola que tal, ¿cómo estás? Hoy te presento una serie de posts sobre un tema, que siendo honestos, es algo de lo que padece mucha gente y más cuando se hace algo nuevo y no se tiene la certeza de que vaya a salir bien, que se volvió más patente con la farsa de la pandemia y la pérdida de puestos de trabajo y quiebres de empresas y negocios. Se trata de

CREER EN TI MISMO/A

Verás, el que es considerado el padre de la autoayuda, el genial escritor, filósofo y poeta, Ralph Waldo Emerson

decía que

«Lo que tenemos detrás de nosotros y lo que tenemos delante, es minúsculo comparado con lo que tenemos dentro de nosotros»

En este sentido, algunas herramientas de Programación Neuro Lingüística te pueden ayudar si lo necesitas. Si todos tuviéramos disposición alegre y manifestásemos seguridad de forma natural al mundo, no necesitaríamos la PNL. Pero la realidad no es así y aunque tengamos seguridad en un aspecto de nuestra vida, eso no significa que no carezcamos de ella en otro. Y te pregunto:

¿Qué te detiene a ti o a cualquier persona para tener confianza en sí misma?

La respuesta está en tus sentimientos y emociones…

Eso incluye las inhibiciones que todos sentimos (miedo, ansiedad, dudar de uno mismo, depresión) que están ahí para paralizarte y hacer que no te sientas seguro. Lo que hace la PNL es llegar a la causa de esos sentimientos «limitantes» que actúan bloqueando tu capacidad y ayudarte a que te abras a todo tipo de posibilidades y a hacer todos los cambios necesarios para que te sientas del modo que quieres sentirte. La PNL es muy efectiva para llegar a la causa de los sentimientos y para hacer los cambios necesarios para que te sientas del modo que quieres sentirte. Sea cual sea el área en la que quieres reforzar tu seguridad (para dirigir una reunión, establecer relaciones sociales, triunfar en tu carrera o conducir un coche), la PNL tiene herramientas para ayudarte a conseguir tu objetivo: toma conciencia de cómo de forma habitual construyes pensamientos relacionados con la confianza.

  1. Comienza a pensar con más seguridad utilizando la intención positiva para reforzar tu recién encontrada fe en ti mismo.
  2. Utiliza una gama de técnicas para construir un poderoso sentido de la automotivación, actúa con confianza y consigue lo que de verdad quieres. Es muy sencillo, pues está basado en las premisas:
  3. Necesitas tomar conciencia de ti mismo (prestar más atención al mundo y a lo que dice la gente, cómo lo dicen, lenguaje corporal, tono de voz, etcétera). Necesitas creer en ti mismo (detectando tus limitaciones al establecer tu objetivo).

Como resultado de los dos puntos anteriores, llega la autoconfianza y podrás romper los límites que, cuando los descubras, estarán en tu mente… Por esta razón, te expondré una serie de principios para que los hagas tuyos y ponderen tu necesidad de cambio:

1. TIENES TODOS LOS RECURSOS QUE NECESITAS PARA CAMBIAR

Este punto es clave: si es de ayuda para ti, dilo en voz alta, con tono seguro. Recuerda que naciste con el mismo potencial para tener seguridad en ti mismo, que cualquier otra persona. Al crecer y adquirir vastas experiencias, adoptaste creencias y valores sobre lo que es posible y lo que no, mayormente influidas por la gente de tu entorno. Por ello, la forma en que has interpretado tus experiencias ha funcionado para potenciarte o para limitarte, pero se trata sólo de una interpretación que puede ser cambiada. A causa de esto, sólo necesitas aprender cómo revertir el proceso limitador y aflorarán tus recursos innatos de seguridad en ti mismo. Por ello, un tal Richard David Bach

(el mismo que escribió Juan Salvador Gaviota) dijo que

«Si defiendes tus limitaciones, seguramente serán parte de ti»

En este sentido, te aclaro que existen la confianza falsa y mal empleada y la confianza verdadera. Las personas que te parecen seguras puede que tan sólo sean «buenas en su trabajo». La verdadera seguridad puede ser trasladada de un escenario a otro diferente con el mismo nivel de confianza y conocimiento de uno mismo. En nuestro trabajo, nos encontramos con cientos de personas que se sienten seguras en ciertas situaciones, pero su confianza se tambalea cuando entran en territorios que no les son familiares. La verdadera seguridad en uno mismo es sentirse lo bastante cómodo como para entrar en territorio desconocido e intentar algo. Muchas veces confundimos a la seguridad con la familiaridad: se ve en casos de directivos que no se sienten buenos líderes. Es fácil sentirse seguro cuando uno conoce bien a las personas o cuando ha estado desempeñando un trabajo repetitivo durante un tiempo. Tus expectativas se cumplen y tienen lugar pocas sorpresas que te aparten de tu camino. Cuanto más haces una cosa, más fácil te parece. Lo que se suele describir con la palabra «seguro» es a alguien que está familiarizado con una tarea o situación en particular, la ha experimentado antes y se ha convertido en experto en ella. pero eso no es verdadera «seguridad». En cambio, la verdadera seguridad es sentirse lo bastante cómodo con uno mismo como para atreverse a hacer algo diferente e intentar lograr algo, siendo capaz de extender tu confianza de un escenario a otro. Cuando careces de seguridad, sientes como si te estuvieras escondiendo de todo a lo que tienes que enfrentarte, mientras que al mismo tiempo buscas un modo de sentirte mejor contigo mismo. Al intentar mantener tus sentimientos a raya, manipularás la situación y, así, el patrón de comportamiento se perpetúa. Por eso, la verdadera seguridad también implica sustituir la falta de confianza con una poderosa actitud proactiva. Y en este caso, hay algo que todos sufrimos en mayor o menor medida que es…

EL MIEDO IRRACIONAL AL FRACASO

Puedes preguntarte qué te detiene a la hora de encontrar la seguridad que buscas; puede haber muchas situaciones donde te falte seguridad pero todas tienen algo en común: todas estarán enraizadas en un miedo relacionado con tu habilidad para triunfar. Las raíces pueden ser largas, enredadas y profundas en tu mente subconsciente, por eso los sentimientos de poca seguridad en ti mismo, suelen parecer irracionales. Es fácil decirse a uno mismo que debería ser capaz de hacer algo bien pero, cuando irrumpen los sentimientos de miedo o ansiedad, las razones lógicas no pueden hacer nada para salvarte. De la misma manera, el juego de las comparaciones puede magnificar una carencia de confianza: la comparación es un modo muy útil de darse cuenta de las diferencias entre tu manera de afrontar una tarea y cómo lo hace otra persona. Si copias y aprendes lo que hacen otras personas y aplicas tu conocimiento (lo que un tal John Grinder

llama «modelar«), podrás beneficiarte de su enfoque. Sin embargo, si etiquetas a una persona como «segura» puede que te sientas mal parado si te comparas con ella (como les ocurre a muchas personas con carencia de confianza). Del mismo modo, si etiquetas a una persona como alguien con «baja autoestima», puede que te sientas mejor parado al compararte con ella.

¿Pero en qué se basan tus observaciones de los demás?

Lo único que estás haciendo es crearte la ilusión de que eres mejor o peor que otra persona que has estado observando. Piensa en todas las veces que has observado a alguien de lejos y has emitido un juicio instantáneo sobre esa persona, posiblemente basado en su apariencia y luego has tenido que cambiar tu opinión después de conocerle. Medirse a uno mismo por comparación con otras personas es una manera común de magnificar la propia falta de seguridad: no somos más ni menos que nadie, sólo diferentes. La mente tiene la capacidad de compararse al alza o a la baja, todo depende de su tendencia a pensar en positivo o en negativo. Lo que ves y el modo en que te comparas a ti mismo con lo que ves os sólo fruto de tu imaginación. Es una ilusión. También es impresionante cómo algunas personas demuestran tener gran seguridad en un escenario y esconden todo tipo de deficiencias imaginadas e inseguridades en otro escenario. Esto puede traducirse en lo que la PNL llama foco de atención. Existen cinco focos clave de atención:

  1. Personas.
  2. Lugares.
  3. Actividades.
  4. Cosas.
  5. Información.

Así que, si tienes poca seguridad, por ejemplo, en «Información», puede que digas:

«Oh, yo no podría aprender eso»

«Nunca podría recordarlo»

O en «Lugares», puede que pienses:

«Oh, yo no podría nunca ir allí»

«Sólo puedo ir aquí».

Con «Personas», puedes preguntarte:

«¿Quién va a ir? Necesito saber quién irá antes de decidir si voy a ir a la fiesta, porque si va éste o el otro no me sentiré bien con eso o aquello…»

Al contrario también funciona. Por ejemplo, si tu fortaleza reside en la información y la empleas como punto de apoyo:

«Soy muy hábil al manejar información y por eso me dedico a ello casi todo el tiempo».

Un ejemplo clásico de «Cosas», o enfocarse en los objetos, es la incómoda cena del 24 de diciembre (si celebras la navidad) en la que, al toque de la medianoche, todos los invitados envían y reciben mensajes vía Whatssap, pero no son capaces de desear feliz año nuevo al comensal que tienen al lado. Se relacionan mejor con los objetos que con las personas (puede que se sientan más felices relacionándose en un mundo virtual en Internet) y su carencia de seguridad se manifiesta en su vida social. Por eso, la gente llega muy lejos para enmascarar su falta de confianza o seguridad en sí mismos. A veces, lo hacen de forma deliberada, y otras veces, es un proceso más profundo e inconsciente. Ahora te preguntaré:

¿Cuántas veces al día eres el objeto de tus propios pensamientos?

Cuanto más te preocupas por si la gente piensa que eres de tal o cuál manera, más te dirás a ti mismo que no das la talla, más te menospreciarás y más obsesionado estarás contigo mismo. Las personas que tienen seguridad en sí mismas en la mayoría de las situaciones, no necesitan preguntarse si se sienten seguras: si bien tendemos a pensar que el que confía en sí mismo a veces es arrogante, la verdad es que dicha percepción deriva de un pobre autoconcepto y una visión distorsionada de humildad (lo sé porque a mí me pasó). Las personas que tienen seguridad en sí mismas en la mayoría de las situaciones no necesitan preguntarse si se sienten seguras.

Es lo mismo que preguntarte si eres feliz. Si tienes que preguntártelo, lo más probable es que no lo seas.

Así que puedes, desde ya, a empezar a quitarte de encima tus sentimientos de inseguridad manteniendo tu atención en otras cosas: concéntrate en lo que ocurre fuera de ti y presta atención a otras personas. Muestra más curiosidad por saber y aprender: olvida cómo te sientes y concéntrate mejor en qué vas a hacer. Te presento un ejercicio práctico, muy sencillo, para darte mucho más control sobre tu propia atención (que es la clave de la obsesión con uno mismo) para comenzar a entender cómo tu enfoque mental y u concentración funcionan para darte conciencia de ti mismo, como primer paso hacia la intención y la automotivación. De esta manera sentirás el verdadero poder de la PNL. Como la mayoría de nosotros parecemos incapaces de controlar por completo la atención y padecemos de distracción y de pensamientos desordenados. Es una técnica útil que puedes guardar bajo la manga:

  1. Siéntate tranquilo junto a una ventana.
  2. Elige un objeto que puedas ver con claridad desde la ventana, digamos, por ejemplo,
    un árbol (también podría ser un edificio u otra cosa).
  3. Comienza a centrarte en los detalles. Observa el tronco.
  4. Ahora observa la corteza, la forma de las ramas y las hojas que hay en esas ramas.
  5. Observa las formas y patrones que forman las hojas.
  6. ¿Hay pájaros en el árbol? Si es así, obsérvalos. ¿Qué están haciendo? ¿Están cantando? ¿De qué color son? ¿Qué tamaño tienen? ¿Cuántos puedes ver?
  7. Preocúpate sólo por los hechos. Resiste la tentación de hacer conjeturas. Concéntrate sólo en qué ves, no en lo que crees que podrías ver. Por ejemplo, «veo un pájaro marrón en el árbol» es un hecho. «El pájaro parece asustado» es una conjetura sobre lo que puede estar sintiendo el pájaro.
  8. Concéntrate en el árbol y en su ecosistema, desde la forma de su silueta hasta su interior. Hazlo durante unos minutos.
  9. Date cuenta de cómo te sientes cuando has terminado de concentrarte en algo completamente aparte de ti mismo.

En el siguiente post continúo porque es un tema largo, y de antemano, te doy las gracias por leer este post, no olvides comentar ni compartir en tus redes sociales. Ananda para ti y los tuyos 😀

¡Comparte en tus Redes Sociales!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

37 ideas sobre “Creer en ti mismo: es fácil si sabes cómo hacerlo. Parte 1”